Lo que comenzó como una referencia a la fauna endémica de Puerto Rico se ha transformado en un potente mensaje político en el corazón de California.
El sapo concho, un anfibio en peligro crítico de extinción adoptado por Bad Bunny como emblema de su gira, ha invadido las calles de San Francisco convertido en un icono de resistencia contra el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE).
Activismo visual en la sede del Super Bowl LX
A escasos días de que el “Conejo Malo” haga historia en el espectáculo de medio tiempo, carteles con la figura del sapo concho han aparecido estratégicamente cerca de la sede de la NFL.
Las piezas gráficas no solo celebran la cultura boricua, sino que portan consignas frontales como “ICE Out” y “Chinga la migra”, frases con una profunda carga histórica en la lucha chicana y latina en Estados Unidos.
Esta campaña de guerrilla comunicacional utiliza el peluche popularizado por el artista para denunciar las recientes redadas migratorias.
La aparición de estos afiches coincide con un clima de máxima tensión, tras operativos en ciudades como Mineápolis que resultaron en la trágica muerte de dos civiles a manos de agentes federales.
San Francisco: Una ciudad santuario bajo la lupa
La elección de San Francisco para esta protesta no es casual. Como una de las ciudades santuario más emblemáticas, su política de limitar la cooperación con las autoridades migratorias federales está bajo una presión sin precedentes.
Aunque la jefa de seguridad de la NFL, Cathy Lanier, aseguró que el ICE no realizará operativos de control durante el evento, la comunidad migrante se mantiene en alerta.
El Super Bowl en el ojo de la tormenta política
El componente político del evento ha escalado hasta las esferas más altas del poder.
Sectores conservadores han criticado que el show principal sea en español, calificándolo como un ataque a la identidad estadounidense.
El expresidente Donald Trump ha liderado esta narrativa, calificando la elección de Bad Bunny como “ridícula” y confirmando su boicot al evento.
“Creo que es una pésima elección. Lo único que hace es sembrar odio”, afirmó Trump, marcando una distancia definitiva con el espectáculo.
Sin embargo, para los activistas en las calles, el sapo concho representa la voz de una minoría que exige visibilidad y respeto en el escenario más visto del mundo.
