Un insólito hallazgo sorprendió al personal del Zoológico y Jardín Botánico de Kujukushima, en Nagasaki, Japón, luego de que una cría de mono naciera sin que existiera contacto directo entre sus padres.
La madre, llamada Momo, dio a luz en febrero de 2021. Sin embargo, durante meses los cuidadores no lograban explicar cómo se había producido la gestación, ya que el macho, Itoh, se encontraba en un recinto separado y ambos solo ocupaban por turnos el mismo espacio de exhibición.
Tras una investigación que incluyó pruebas de ADN, los responsables del zoológico descubrieron un orificio de apenas nueve milímetros de diámetro en una pared que separaba la jaula de Momo de la zona común. Según explicaron, este pequeño agujero habría permitido que los monos copularan sin estar físicamente juntos en el mismo recinto.
“Creemos que es muy probable que en uno de los días que Itoh estuvo en el espacio de exhibición, copularon a través de un agujero”, explicó Jun Yamano, superintendente del zoológico, en declaraciones a Vice News.

Yamano detalló que el proceso de confirmación tomó casi dos años, ya que Momo era extremadamente protectora con su cría y no permitía que los cuidadores se acercaran para tomar muestras genéticas. Una vez confirmado el parentesco, el zoológico decidió reemplazar la pared perforada por una barrera de acero para evitar situaciones similares.
Actualmente, el personal trabaja en un plan para reunir gradualmente a Momo e Itoh junto con su cría, con el objetivo de que puedan convivir como una familia, siempre priorizando el bienestar y la adaptación de los animales.
“Primero tienen que acostumbrarse el uno al otro, pero espero que vivan juntos como una sola familia”, concluyó Yamano.
