Un momento captado durante una transmisión terminó generando controversia en redes sociales, luego de que una presentadora saliera de una tienda con un traje de baño sin pagar, situación que quedó registrada en video y se volvió viral en plataformas digitales.
El episodio ocurrió mientras la conductora conversaba con la dueña del local sobre distintos trajes de baño. En medio del diálogo, la presentadora mostró interés por un bikini con estampado de jirafa y consultó su precio. La vendedora le explicó que el producto se encontraba en descuento, aunque el valor final no convenció a la comunicadora.
Pese a ello, la presentadora se despidió cordialmente con un beso y un “fue un placer, hasta luego”, sin soltar en ningún momento la prenda. Acto seguido, salió del local con el bikini en la mano, se despidió de una empleada y continuó su camino hacia la calle.
Ya fuera del establecimiento, hizo gestos hacia la tienda y comentó ante cámaras:“Vale, me la llevo. Bueno, miren qué lindo. Señores, me acaban de regalar este bikini, estoy de muy buen humor”.
Escena confusa y devolución del producto
La situación se tornó aún más llamativa cuando una transeúnte interpretó que el traje de baño era para ella, lo que generó una breve conversación en la vía pública. Este momento permitió que la dueña del negocio saliera del local y confrontara a la presentadora.
“¿La vino a buscar?”, preguntó la comerciante, a lo que la conductora respondió afirmativamente. Entre risas, ambas regresaron a la tienda y el bikini fue devuelto.
“Fui feliz por dos minutos, pero bueno, fueron dos minutos que valen la pena”, comentó finalmente la presentadora.
Debate encendido en redes sociales
Tras la difusión de las imágenes, el video generó reacciones divididas en redes sociales. Mientras algunos usuarios criticaron duramente el comportamiento de la conductora y lo calificaron como inapropiado, otros defendieron el episodio como una broma habitual dentro de su estilo de conducción.
Entre los comentarios se leyeron mensajes de rechazo, cuestionamientos a su rol como periodista y acusaciones de falta de respeto al trabajo ajeno. En contraste, otros usuarios señalaron que este tipo de dinámicas forman parte de su contenido y que, en ocasiones anteriores, las prendas suelen ser devueltas o pagadas por la producción.
El episodio reavivó el debate sobre los límites del humor en los medios, el respeto al trabajo de comerciantes y la responsabilidad de figuras públicas frente a audiencias masivas.
