El creador de contenido y atleta ecuatoriano Josué Godoy volvió a ser tendencia en redes sociales, pero esta vez no por la polémica, sino por su evidente transformación física, un proceso que ha generado debate, admiración y un giro inesperado entre sus críticos. Durante años, Godoy fue blanco de burlas por su apariencia corporal, pese a que su contextura respondía a su trabajo competitivo en el powerlifting, disciplina donde la fuerza prima sobre la estética.
Comentarios como “está embarazado” o “no va al baño” inundaron sus publicaciones, reflejando una cultura digital cargada de estigmas sobre el cuerpo masculino. Sin embargo, el panorama cambió drásticamente cuando el ecuatoriano decidió iniciar una etapa de definición muscular, combinando dieta estricta, entrenamiento en gimnasio y un enfoque más cercano al culturismo.
¿Quién es Josué Godoy y por qué fue tan criticado en redes sociales?
Josué Godoy no es un improvisado del deporte. En su palmarés cuenta con un récord iberoamericano y dos récords nacionales en powerlifting, logros que lo posicionan como uno de los referentes ecuatorianos en esta disciplina. No obstante, su exposición mediática creció tras participar en eventos virales como la pelea en Los Kiños Liga de Campeones, donde, pese a la derrota, mostró una mejora evidente en su condición física.
Las críticas no solo venían de usuarios anónimos. Incluso el culturista Moisés Ebrahim cuestionó públicamente su alimentación y disciplina, señalando que Godoy no cumplía con los estándares del fisicoculturismo clásico. Estos enfrentamientos alimentaron la narrativa de que “cuando empiece a definir, el juego se acabará”.
¿Se acabó el juego? La transformación física que cambió la narrativa
Ese momento parece haber llegado. En sus últimos videos virales, Godoy evidencia una notable reducción de grasa corporal y mayor definición muscular. El cambio fue tan evidente que los mismos haters que lo atacaban ahora lo elogian en los comentarios, repitiendo una frase que se volvió tendencia: “se acabó el juego”.
Más allá de la estética, la historia de Josué Godoy abre un debate sobre la disciplina deportiva, los prejuicios corporales y la presión de las redes sociales. Su proceso demuestra que la constancia, incluso bajo críticas constantes, puede transformar no solo el cuerpo, sino también la percepción pública.
Hoy, Godoy no solo calla bocas, sino que se posiciona como un ejemplo de evolución física y mental en la era digital, donde el juicio es inmediato, pero los resultados, cuando llegan, hablan por sí solos.
