Las pequeñas y medianas empresas (Pymes) continúan desempeñando un papel fundamental en la economía ecuatoriana. En el marco del Día Internacional de las Micro, Pequeñas y Medianas Empresas, que se conmemora cada 27 de junio, especialistas destacan que el sector afronta nuevos desafíos en 2026, especialmente en materia de digitalización, planificación financiera y acceso a financiamiento.
Según cifras provisionales del Registro Estadístico de Empresas (REEM) del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INEC), Ecuador registró más de 1,1 millones de empresas en 2025, reflejando el peso que tienen estos negocios en la generación de empleo y en la actividad económica del país.
Los datos del REEM 2024 muestran que las microempresas representan el 92,2% de las empresas activas, mientras que las pequeñas y medianas concentran cerca del 7,2%. Esta estructura evidencia que gran parte del tejido productivo ecuatoriano está conformado por emprendimientos familiares y negocios de menor escala que enfrentan desafíos para crecer y consolidarse.
Entre los principales retos que enfrentan las Pymes este año destacan la liquidez, el acceso al crédito, el cumplimiento tributario, la formalización de procesos y la incorporación de herramientas tecnológicas que permitan mejorar la gestión del negocio.
En ese contexto, la digitalización ha pasado de ser una ventaja competitiva a convertirse en una necesidad. Contar con sistemas de facturación electrónica, información financiera actualizada y procesos administrativos automatizados permite a las empresas tomar decisiones con mayor rapidez, reducir errores y cumplir con sus obligaciones tributarias.
Para David Ortiz, CEO de Siigo Contífico, el crecimiento de las Pymes ya no depende únicamente de aumentar las ventas.
“El principal reto de las Pymes en 2026 no está solo en vender más, sino en gestionar mejor. La información financiera, la planificación y la tecnología se han vuelto herramientas fundamentales para que los negocios puedan anticiparse, ordenar sus procesos y crecer de forma sostenible”, señaló.
A pesar del escenario desafiante, el sector también encuentra oportunidades en el comercio electrónico, la automatización de procesos y la apertura de nuevos canales digitales, herramientas que permiten mejorar la competitividad y llegar a más clientes en un entorno de constante transformación.
Especialistas coinciden en que fortalecer la gestión financiera, invertir en tecnología y profesionalizar la administración serán factores determinantes para que las pequeñas y medianas empresas continúen impulsando el desarrollo económico del país en los próximos años.
