Más que un evento conmemorativo, “Rompiendo Barreras” se presentó como un espacio para reflexionar, visibilizar y actuar. La iniciativa, organizada por la Cámara de Comercio de Guayaquil, reunió a expertos, familias y jóvenes en una jornada que combinó conferencia y pasarela, con un mensaje claro: la inclusión debe ser práctica, sostenible y cotidiana.
El encuentro se desarrolló en el marco del Día Mundial del Síndrome de Down, poniendo sobre la mesa uno de los temas más urgentes en la sociedad actual: la integración real de personas con discapacidad en todos los ámbitos, especialmente en el laboral.
Durante la conferencia, se abordaron temas como la inclusión en el entorno empresarial, la generación de oportunidades laborales, la atención inclusiva y la importancia de construir culturas organizacionales más abiertas y diversas. El enfoque no se limitó al discurso, sino que apuntó a acciones concretas tanto desde las empresas como desde la comunidad.
En este contexto, Evelyn Labanda, tecnóloga en publicidad, destacó la importancia de cambiar la forma en que se entiende la inclusión. “No son favores, son derechos”, afirmó, subrayando que el acceso a oportunidades debe ser una garantía y no una concesión.

Uno de los momentos más significativos del evento fue la pasarela final, protagonizada por 12 jóvenes, quienes desfilaron como símbolo de visibilidad, autoestima y participación activa en la sociedad. Lejos de ser solo un acto simbólico, la pasarela se convirtió en una declaración poderosa: la inclusión también se construye desde los espacios públicos, la representación y la confianza.
La participación de Labanda también aportó una mirada desde la comunicación, destacando la necesidad de construir narrativas que no encasillen, sino que empoderen. Su presencia reforzó la idea de que la inclusión también pasa por cómo se cuentan las historias y quiénes tienen voz en ellas.
El evento hizo énfasis en que la inclusión no debe entenderse como un acto puntual o una campaña, sino como un proceso continuo que involucra a empresas, instituciones educativas, familias y redes de apoyo.
“Rompiendo Barreras” deja una pregunta abierta para la sociedad: ¿estamos realmente preparados para una inclusión auténtica o seguimos quedándonos en lo simbólico?
Más allá de la fecha, el mensaje es claro. La inclusión no es una tendencia, es una responsabilidad colectiva que empieza en lo cotidiano y se refleja en las oportunidades que se generan para todos.
