En el marco del Día Internacional de la Mujer, la ciudad de Guayaquil se convirtió en el epicentro de un diálogo crucial sobre la transformación del sector agrícola más emblemático del país. El conversatorio “El rol de la mujer en el sector cacaotero”, organizado por la Dirección de Turismo Municipal y el Museo Nacional del Cacao, puso de relieve cómo las mujeres están reclamando un espacio protagónico en una industria que, hasta hace poco, se consideraba exclusivamente masculina.

Rompiendo el “techo de cristal” en el agro
Aunque el cacao es el pilar de la economía agroexportadora —generando ingresos por $4,668 millones en 2025—, la participación femenina ha enfrentado barreras históricas. Sin embargo, la tendencia está cambiando. Según datos recientes de programas de sostenibilidad en el país, cerca del 27% de las fincas cacaoteras ya son lideradas directamente por mujeres, quienes no solo gestionan el cultivo, sino que toman decisiones técnicas y comerciales estratégicas.
El panel contó con figuras de alto nivel que personifican este cambio:
- Merlyn Casanova, presidenta de ANECACAO.
- Jennifer Sánchez, galardonada con un Gold Award en los “Cacao of Excellence Awards”.
- Geovanny Torres, líder de la chocolatería Rohayhu.
“Quisimos invitar a mujeres líderes para que la ciudadanía conozca cómo, con resiliencia, han logrado abrirse camino en un campo considerado masculino”, afirmó Allyson Luna, coordinadora del Museo Nacional del Cacao.
El cacao en cifras: Género y Economía
La industria del cacao no solo es un emblema cultural, sino un motor financiero que sostiene a miles de familias. En el último año, el sector ha experimentado un crecimiento histórico sin precedentes. Ecuador cerró el primer semestre de 2025 con exportaciones que alcanzaron los $2,181 millones, lo que representa un incremento del 75% en valor respecto al año anterior. Este auge económico, impulsado por precios internacionales que han superado los $10,000 por tonelada, coloca al cacao como el segundo producto no petrolero más importante del país, solo por detrás del camarón.
A pesar de esta bonanza, la brecha de género sigue siendo un desafío estructural en el campo. Según las últimas encuestas de empleo (ENEMDU), la participación laboral femenina en Ecuador ronda el 41%, mientras que en sectores específicamente agrícolas y de exportación, las mujeres ocupan apenas 2 de cada 10 puestos técnicos o directivos. En el sector cacaotero, se estima que el 34.18% de la fuerza laboral es femenina, concentrándose mayoritariamente en eslabones de post-cosecha, como la selección de granos y el secado, tareas críticas para garantizar la calidad “Aroma Fino” que distingue al país.
El acceso a recursos productivos también muestra una disparidad marcada. En las zonas rurales de Ecuador, solo el 36% de las mujeres tiene acceso a la propiedad de la tierra, frente al 43% de los hombres. Esta limitación en la tenencia del suelo restringe su capacidad para acceder a créditos agrícolas de mayor escala. Sin embargo, programas gubernamentales y gremiales han empezado a revertir esta tendencia: para inicios de 2026, más de 71,000 mujeres rurales han sido beneficiadas por estrategias de capacitación y paquetes tecnológicos diseñados específicamente para cerrar estas brechas de productividad y sostenibilidad.
Finalmente, el liderazgo femenino está redefiniendo el valor agregado del grano. Mientras que la exportación de materia prima sigue siendo dominada por grandes estructuras tradicionales, el sector del chocolate premium y la chocolatería de autor en Ecuador está liderado en gran medida por emprendedoras. Estas mujeres no solo gestionan el negocio, sino que innovan en el desarrollo de productos que han permitido que el país deje de ser visto únicamente como un exportador de granos para consolidarse como un referente mundial de productos terminados con galardones internacionales.erado masculino”, afirmó Allyson Luna, coordinadora del Museo Nacional del Cacao.
Un símbolo de identidad
La jornada también contó con la presencia de Nadia Mejía, Miss Universo Ecuador, quien vinculó la producción del grano con el orgullo nacional. “Es un honor escuchar a mujeres que están rompiendo barreras. El cacao es uno de los grandes tesoros del Ecuador y ellas son quienes aseguran su futuro”, destacó.

El evento concluyó reafirmando que el éxito del cacao ecuatoriano (que proyecta exportar más de 625 mil toneladas para el ciclo 2026) depende directamente de cerrar la brecha de género y fomentar la innovación desde el liderazgo femenino.
