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José Antonio Ponce: Consorcio Nobis inicia apuesta por el desarrollo de productos no tradicionales

José Antonio Ponce es el actual Vicepresidente Ejecutivo-CEO de Consorcio Nobis. Antes, se había desempeñado como Director Financiero (CFO, por sus siglas en inglés) de este importante holding de inversiones en Ecuador.

Ponce compartió con Metro detalles de su trayectoria profesional y la experiencia de trabajar con Isabel Noboa Pontón, Presidenta Ejecutiva del Consorcio y considerada como la empresaria más respetada de Ecuador.

Además, nos comenta hacia dónde se proyecta el Grupo con los nuevos negocios que tienen en la mira.

¿Cómo inicias en Consorcio Nobis?

Empecé mi carrera profesional hace 27 años. Estuve en el sector bancario cerca de 17 años y hace nueve acepté la invitación al Grupo. Inicié como gerente financiero en al área inmobiliaria y luego fui promovido a Gerente Financiero Corporativo.

En ese cargo estuve por siete años bajo un esquema de reporte matricial, ya que estamos involucrados en varias industrias: en lo agroindustrial con la producción de azúcar, etanol; en energía; en la promoción inmobiliaria de oficinas, departamentos y consultorios médicos en Guayaquil, Machala y Manta; en centros comerciales con el Mall del Sol; y en la industria hotelera con cinco Wyndham (tres en Guayaquil y dos en Quito).

Además, contamos con inversiones estratégicas como socios minoritarios en Dubai - DP World en Posorja, el puerto de aguas profundas; en Adventus, una compañía minera canadiense con concesión en el centro del país; y en BIA BRANDS, un holding empresarial multilatino de alimentos.

Ese abanico de inversiones fue un gran aprendizaje, muy diferente a lo que se hacía en la banca. En los últimos años, como CFO, tuve una posición más operativa, de control y seguimiento, que me permitió conocer el desarrollo de estas empresas y estar involucrado en la parte de control y gestión gerencial.

Con la salida de Roberto Salas, Isabel Noboa me dio la oportunidad de hacerme cargo del Consorcio como Vicepresidente Ejecutivo-CEO. Mi trayectoria viene de una combinación de experiencia profesional y conocimiento profundo de lo que estamos haciendo en las distintas industrias.

¿Cómo logras consolidar la información?

Lo más importante es el equipo que tenemos en cada compañía, desde el CEO de cada empresa, sus ejecutivos de apoyo y colaboradores. No hay manera de hacerlo sin ellos, son el factor fundamental del crecimiento.

Puedes tener una muy buena estrategia y producto, pero si no tienes gente comprometida y alineada a tus objetivos es muy difícil avanzar, ya sea en buenas épocas o en complicadas como la que estamos atravesando por la pandemia. Es por eso que tratamos de contar con el mejor recurso humano, calificado, y con valores muy alineados a la familia Noboa y de la corporación.

Con un equipo bien formado, que conoce los modelos de negocios de las distintas industrias, con mucha dosis de innovación, se facilita el manejo y la consolidación del Grupo, sino sería imposible dar seguimiento a todos los temas.

¿Cómo es trabajar con Isabel Noboa?

Es una experiencia genial. Su amor e interés por nuestro país es auténtico, no es un slogan. Ella se desvive por generar empleo y desarrollo para el país, por ubicarle al Ecuador en el mapa de inversiones a nivel mundial, por la educación de la gente, por mejores condiciones de vida.

Es incansable y su pasión por el desarrollo de Ecuador es contagiosa, haciendo que los ejecutivos que trabajamos con ella nos “pongamos la camiseta”. Estar en Consorcio Nobis es una experiencia profesional de mucho valor y aprender de ella, como mentora y líder, es enriquecedor.

¿Es por eso que la visión social del Grupo es tan importante?

Cuando nos involucramos en algún negocio, como iniciativa propia o socios estratégicos, uno de los puntales es lo social. Esta visión se enfoca en cómo cambiar la vida de la gente y mejorar sus condiciones de vida.

Para eso trabajamos con Fundación Nobis en Ecuador y Nobis Foundation en Estados Unidos, que tienen como objetivo gestionar mejoras en la situación de vida de colaboradores, sus familias y el área de influencia.

También, desde hace un par de años, con el propósito de dejar un legado en el país, Isabel Noboa inició una cruzada de reconocimiento hoy en día: “Unidos por la educación”. Así como tratamos de generar mejores condiciones de vida, la educación de los niños es algo que los empresarios y profesionales independientes deberíamos tener como preocupación principal para dejar un mejor país para nuestros hijos y nietos.

Esta cruzada consiste en que el sector empresarial, de forma organizada, colabore con los centros educativos de su área de influencia, para que la educación ecuatoriana no sea un tema de exclusiva responsabilidad del gobierno, que muchas veces depende de quién está a la cabeza o de cuánto presupuesto tiene.

No es lógico que podamos dormir tranquilos si a nuestro alrededor existe una escuela sin profesores, bancas ni computadoras.

¿En qué consiste este apadrinamiento?

Vamos trabajando en anillos de cercanía y, junto al Ministerio de Educación, se analiza dónde hace falta más apoyo y se mejora el esquema. Después de tres años, de la mano de varios empresarios, nos hemos involucrado en el desarrollo de 90 escuelas a nivel nacional.

Lo que nuestra Presidenta Ejecutiva empezó como un sueño, hoy está estructurado en una organización con células de desarrollo en varios puntos del país, para que el nivel de educación suba considerablemente y logre que las oportunidades sean las mismas para todos.

Este componente social hace la diferencia entre un grupo empresarial que busca maximizar beneficios o el resultado financiero, a una corporación como Nobis que busca liderar y lograr el bienestar común de las zonas donde generamos negocios.

En cuanto a nuevos negocios, ¿qué nos puedes contar sobre el fideicomiso de inversión agroexportador en el que están trabajando?

Hace cuatro años empezamos a buscar alternativas de generación de divisas para el Ecuador e identificamos que el país tiene muchas oportunidades para exportación.

Empezamos un piloto de trading de productos no tradicionales, como pitahaya roja y amarilla. Nos fue bien con la comercialización a nivel internacional y el año pasado fuimos el segundo mayor exportador del país. Esto nos hizo ver el potencial que tiene Ecuador y nos animó a involucrarnos.

Entonces, empezamos una investigación sobre los productos que pueden ser competitivos al producir y exportar. Trabajamos intensamente con Corpei hace dos años, cruzando esa información con un inventario de tierras, en diferentes zonas del país, para obtener datos de qué producir, en dónde, y qué tan competitivos podríamos ser.

Como resultado, obtuvimos una matriz de 12 a 14 productos, donde figuraban: cacao, café, arándano, jengibre, orito (baby banana) y pitahaya. Vimos la necesidad de canalizar inversiones hacia el desarrollo de estos productos no tradicionales, que tienen buena demanda y potencial de posicionarse a precios competitivos.

Es por eso que tomamos la decisión de adquirir tierras para cultivo, pero también invitamos a potenciales inversionistas. Como la ley del mercado de valores de Ecuador no permite tener fondos agrícolas para este tipo de desarrollo, creamos el fideicomiso de inversión.

Con la ayuda de la fiduciaria, lo estructuramos bajo la marca Nobis, como un vehículo que nos permita canalizar la inversión inicial y llegar de forma ordenada a distintos productores del país, para que no tengan que conseguir crédito con altos intereses o que el inversionista coloque dinero en áreas no productivas.

¿Cómo les ha ido en este proceso?

Nobis, al ser holding de inversiones y tener una estructura para llevar a cabo todo este plan, logró ingresar estos recursos en la economía ecuatoriana y nos ha ido muy bien. Lanzamos la propuesta en julio e hicimos ‘roadshow’ en Colombia, Perú y Chile, antes de colocarlo al mercado.

Incluso antes de este proceso, ‘Fondo Sembrador’, brazo agrícola de LarrainVial y el mayor gestor de fondos en Chile, nos pidió coparticipar en el proyecto, ayudarnos a traer inversión extranjera y gestionarlo. Tienen una experiencia de 17 años con productos como el aguacate y el arándano, y eso nos dio un gran espaldarazo para empezar.

Se lograron colocar 10 millones de dólares para la inversión de 50 ha de arándanos en la Sierra; y en Bucay, en 100 hectáreas de orito, 50 de jengibre y 20 de pitahaya, todos orgánicos.

Realmente ha sido un éxito y estamos trabajando en el segundo fondo. Queremos que productores más pequeños se unan, se vayan organizando y consolidando, de tal forma que uno pueda transmitir y transferir los beneficios de comprar y vender en conjunto.

¿Qué decirles a inversionistas y emprendedores del país?

Creo que la coyuntura que vive el Ecuador es irrepetible. Tenemos un gobierno pro empresa, estamos dolarizados, los países vecinos están en etapas políticas y económicas complejas, el mundo está a la expectativa de qué pasa con la pandemia, y eso puede ser una gran oportunidad.

Pero si no aprovechamos ahora para invertir, para mejorar las condiciones del país, generar más empleo y dejar de ser espectadores de lo que hace un gobierno, de la economía internacional o del político de turno, no lo haremos nunca. Este tren no volverá a pasar.

Esto es tarea de todos, no solo del gran empresario, sino también del ciudadano común: si está pensando en construir, hágalo; si quiere poner un negocio, invierta y genere empleo. De lo contrario, nos lamentaremos en el futuro no haber aprovechado esta oportunidad. Ayudémonos a mover esa rueda.

El Consorcio Nobis se preocupa por el desarrollo del país y cree firmemente que tenemos grandes oportunidades. Haremos todo lo posible para atraer la inversión, pero todos debemos empujar para que esto funcione.

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