Iglesias católicas han sido quemadas en Canadá en respuesta al descubrimiento de centenares de cuerpos de niños indígenas en exinternados. Hasta la fecha, seis templos han sido consumidos por las llamas desde que se anunció el hallazgo de tumbas.
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Al menos 182 tumbas no identificadas han sido halladas en los terrenos de una residencia escolar en el oeste de Canadá, lo que eleva a más de 1.100 los restos de menores indígenas encontrados en las últimas semanas.
Las tumbas no marcadas han sido localizadas en la antigua residencia escolar de St. Eugene Mission School, en la provincia de Columbia Británica, en el oeste de Canadá, dijo el grupo lower kootenay.
Este descubrimiento se suma al de finales de mayo cuando los tk’emlúps te secwépemc, otro grupo indígena de la Columbia Británica, reveló el hallazgo de los restos de al menos 215 niños indígenas en la antigua residencia escolar de Kamloops.
La semana pasada, otro grupo aborigen de la provincia occidental de Saskatchewan, los cowessess, anunció que habían encontrado 751 tumbas sin identificar en escuela residencial Marieval.
Compensación
Por otro lado, uno de los principales grupos indígenas de Canadá pidió este miércoles a la Iglesia católica que pague los 25 millones de dólares canadienses (20 millones de dólares). El ofrecimiento de la compensación se dio en 2006 a los supervivientes de las residencias escolares del país y que todavía no ha abonado por entero.
La Federación de Naciones Indígenas Soberanas (FSIN), que agrupa los 74 grupos indígenas de la provincia de Saskatchewan, denunció que hasta el momento la Iglesia católica solo ha ofrecido una fracción de la cifra inicial, el equivalente a 0,30 dólares canadienses (0,24 dólares estadounidenses) por superviviente.
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«Miles de niños indígenas fueron víctimas de abuso emocional, físico y sexual en estas residencias escolares. Fueron mal alimentados, avergonzados y golpeados por hablar sus lenguas y despojados de su cultura, tradiciones e identidad», afirmó en un comunicado el jefe de FSIN, Bobby Cameron.
«Es una vergüenza que los católicos puedan recaudar millones de dólares para construir múltiples catedrales de millones de dólares y solo consigan 0,30 dólares para cada superviviente», añadió Cameron, quien consideró que si la Iglesia Católica canadiense no puede reunir el dinero el Vaticano debería pagar la compensación.