Elecciones 2021: Xavier Hervas propone un nuevo liderazgo para recuperar el Ecuador de políticos corruptos y mediocres

Por Andrea Martinez

Una política diferente, en la que se hable con transparencia y de forma directa a los ecuatorianos, es el modelo que persigue Xavier Hervas como candidato a presidente de la Izquierda Democrática, lista 12, en estas elecciones 2021.

Construir un movimiento de ecuatorianos buenos, sanos y honestos, escuchando las necesidades de la gente será su forma de liderar el país. Indica que ya es hora de recuperar el país.

 

¿Cómo describe su candidatura y la de su binomio?

Junto con María Sara Jijón, somos ciudadanos que nos atrevemos a dar un paso adelante en la política por amor a nuestro país. No podemos quedarnos impávidos al ver como los políticos tradicionales siguen despedazando al Ecuador en su mediocridad y corrupción, ya que lamentablemente hemos delegado la conducción del Estado a políticos que lo han hecho muy mal.

Pero la buena noticia es que los ecuatorianos buenos, sanos y trabajadores somos la mayoría y estamos en un país bendecido, un país que a mí me ha permitido pasar de ser un artesano panificador a ser un agricultor, industrial, exportador, transportista, entre otros negocios, con los cuales he podido dar empleo directo a más de 300 familias.

No he heredado ni comprado ningún negocio, lo que he hecho es empezar desde cero en función de las oportunidades del país. Ahora que soy candidato a la Presidencia, quiero llegar a liderar el país para que las oportunidades que yo he tenido las tengan miles de ecuatorianos, con un gobierno que los acompañe en sus emprendimientos y la opción de tener un Estado responsable que atienda los problemas y evite un incendio social en el país.

 

De su plan de Gobierno, ¿qué aspectos se cumplirán de forma inmediata en caso de ser proclamado como Presidente?

Lo urgente es recuperar las plazas de trabajo que se han perdido por la pandemia y por el abandono del Gobierno actual. Sin embargo, creo que el problema estructural del país se basa en la desunión de los ecuatorianos. Los políticos tradicionales nos han dividido demasiado, desde el anterior gobierno en el que empezó la confrontación de la sociedad entre ricos y pobres, obreros y empresarios.

El tejido social que hemos tenido en el país siempre ha sido bueno y sano, pero lamentablemente esa izquierda populista buscó la manera de dividirnos tanto que hoy en día incluso llega a nivel familiar.

El mayor reto es involucrar al Gobierno y a los diversos actores de la sociedad, para que en función de ese Ecuador sano y con proyección a futuro, podamos construir un presente sin tanta confrontación.

 

¿Cuál es el principal problema del país y qué solución concreta persigue?

Los problemas que vivimos son muchos, pero un común denominador es esa sociedad fracturada que nos deja el anterior gobierno con su discurso de confrontación. Tenemos una hoja de ruta y tenemos claro que necesitamos un gobierno que transparente el Estado, donde se haga un efectivo combate a la corrupción.

Pero tenemos claro que todas estas acciones estarían aisladas si no logramos involucrar y unir a los ciudadanos. ¿Cómo lograrlo? Con un liderazgo que piense en país, con una nueva forma de hacer política, donde estén las propuestas por encima de la confrontación, que esté el pensamiento a largo plazo por encima de la coyuntura electoral, que esté la sociedad ecuatoriana por encima del interés político.

Estoy convencido que la mayoría del pueblo ecuatoriano está formado por gente sana, buena y trabajadora. Con un buen liderazgo, tenemos las condiciones para levantarnos y recuperar nuestro país de la conducción de una minoría corrupta y mediocre.

Con ese primer paso, vamos en la dirección correcta para ese desarrollo que todos anhelamos en el Ecuador. Está claro que los modelos que hemos vivido no funcionan. El anterior gobierno recibió en 2007 una deuda pública de USD 13.800 millones; 10 años después llega a USD 41.800 millones en la mayor bonanza de ingresos económicos. No contentos con eso, el actual gobierno, que incluyó la misma cúpula del anterior presidente, superó la cifra de endeudamiento público, llegando a más de USD 61 mil millones.

No se ha generado progreso ni riqueza, sino un endeudamiento en función de ciertas obras que han generado una deuda gigante al Estado. Ya es hora de tener un liderazgo que piense en Patria y no en una ideología que pretende secuestrar nuevamente el país, como en un momento lo hicieron.

Hay candidatos que antes ofrecían un millón de empleos y no ganaron, ahora ofrecen dos millones; tampoco tienen lógica las propuestas de bajar el IVA, cuando tenemos un presupuesto desfinanciado. Nosotros hablamos de no aumentar impuestos y obtener los recursos administrando un Estado en escasez y en eficiencia.

También están quienes hace cuatro años ofrecieron 250 mil viviendas de las que no se han hecho ni 30 mil y con claros eventos de corrupción, o te hacen llenar formularios para bonos; los ecuatorianos nos merecemos respeto, tenemos una sociedad con muchas necesidades pero que tampoco nos sigan mintiendo.

Nos enfrentamos contra ese populismo, corrupción y demagogia. Nos enfrentamos a esos candidatos que ofrecen cualquier cosa con tal de captar el voto, pretendiendo secuestrar otra vez más la democracia en nuestro país. Los ecuatorianos nos merecemos respeto, tenemos una sociedad con muchas necesidades pero tampoco pueden seguir  mintiendo.

 

¿Cuál es el enfoque de su campaña electoral y cómo avanza la difusión de su plan?

Me candidatizo con tres objetivos. El uno es llegar a segunda vuelta. El otro, dignificar la política ecuatoriana recuperando la conexión y el respeto de los ciudadanos.

La política en el país se ha vuelto extremadamente tóxica. Me imaginaba un mundo difícil, pero no termino de sorprenderme. Nos atacan de todo lado, esa no es la política que añoro para nuestro país.

También aspiro ser punta de lanza para que más ecuatorianos se involucren en la política, porque si no lo hacemos, nos van a seguir robando el país. Por eso hacemos una campaña diferente, que escucha las necesidades de la gente.

Sí quisiera ser reconocido como el candidato de los jóvenes, que me hablan de empleo, educación, cultura, deporte, pero también de esa necesidad de ser escuchados, no solo en época electoral.

 

Un último mensaje para los ciudadanos

Tenemos una oportunidad de oro en las próximas elecciones que no podemos dejar pasar: la de recuperar nuestro Ecuador de políticos corruptos y mediocres. Nuestro país bendecido no merece seguir empobrecido. Solo hace falta un liderazgo sano para ser una potencia productiva.

Asumamos esta oportunidad, que Dios bendiga a nuestro país y nos de la sabiduría de hacer historia estas próximas elecciones.

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