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/ EFE
Noticias 02/04/2020

El testimonio del primer caso de coronavirus reconocido por China

Se trata de  una mujer de 57 años que vendía camarones en el mercado de mariscos de Wuhan. Ese sería el lugar donde nació el coronavirus COVID-19 que ya ha infectado a más de medio millón de personas en todo el mundo.

Todo iba con normalidad hasta el 10 de diciembre de 2019, Wei empezó con los síntomas.  “Cada invierno, siempre me enfermo de gripe. Así que pensé que era eso”, dijo al medio chino The Paper, el primero en entrevistar a quien es considerada como el primer caso confirmado de coronavirus en el mundo.

The Wall Street Journal había revelado su identidad a inicios del 2020, en el que se aclaraba que no sería el paciente cero, sino el primero reconocido por las autoridades.

Luego, una investigación del South China Morning Post revelaba que los primeros casos serían desde mediados de noviembre, pero esa información habría sido ocultada por el régimen chino.

Después de la aclaración y continuando con el relato de Wei, ella esperaba recuperarse del malestar, pero no sucedió. El 11 de diciembre fue al médico y le pusieron una inyección.

Se sentía cada vez peor, pero seguía asistiendo a trabajar. Después, buscó a otro doctor en un hospital de Wuhan. “El médico del hospital The Eleventh no pudo descifrar qué me pasaba y me dio pastillas”. 

Tampoco funcionaron y volvió por otra inyección para calmar la fiebre y el malestar. “Para entonces me sentía mucho peor y muy incómoda. No tenía fuerza ni energía”.

El 16 de diciembre fue al Hospital Wuhan Union donde el diagnóstico de un médico fue  “una enfermedad  desconocida y “despiadada”.

Desde ese instante vio como empezaban a llegar más personas con los mismo síntomas y eran relacionados con el Mercado de Wuhan. Así las autoridades reconocieron los 27 primeros casos de coronavirus COVID-19.

Wei cree que contrajo el virus en uno de los baños del mercado, en donde iban muchos de los vendedores de carne de animales exóticos. las personas que trabajan a lado de ella también se contagiaron, al igual que una de sus hijas y una sobrina.

“Podrían haber muerto muchas personas menos”, respondió Wei cuando le preguntaron por la decisión de las autoridades de silenciar lo que estaba pasando con el virus.

Tras semanas en el hospital, Wei fie una de los casos que logró recuperarse.  Ahora se siente bien, pero no sabe qué va a hacer ya que el mercado fue clausurado.