En Quito y Guayaquil hay 125.000 canes sin casa

Aunque el país no cuenta con una estadística de los animales de compañía, se estima que cerca del 15% de los mismos vive en situación de abandono caracterizada por la desnutrición y la tortura física que incluye encadenamientos y aislamiento. Los municipios son los encargados de establecer normativas para el bienestar de las mascotas a través de capacitaciones y educación a la población sobre el respeto a toda forma de vida.

Por Metro Ecuador

Sanciones más drásticas, educación y respeto a la vida de todos los seres vivos fueron los aspectos en los que concordaron los exponentes del foro ‘Juntos cuidado y protección de fauna urbana’, desarrollado ayer en la Asamblea Nacional.

El asambleísta Jorge Yunda, coordinador del grupo parlamentario por el bienestar animal, cree que si alguien es capaz de torturar y hacer daño a un animal es 100% capaz de hacerlo también a un ser humano.

“Podemos endurecer las leyes, pero si no se cambia la conciencia de cada persona hacia al respeto a la vida y al ambiente no servirá de nada”.

Realidad quiteña:

El secretario metropolitano de salud en la capital, José Ruales, dijo que en los últimos años se controló mejor la fauna urbana a través de 160.000 esterilizaciones.

Sin embargo recalcó que uno de los mayores inconvenientes es la ausencia de un dato exacto sobre el número de animales de compañía.

Se estima que existen 600.000 mascotas en Quito porque se ha hecho el cálculo de un animal de companía por cada cinco habitantes; y de estos, cerca de 100.000 estarían abandonados.

Por ello, en mayo de este año se desarrollará el primer censo general en 16 barrios del Distrito.

Antes se hicieron pequeños estudios en barrios como el Panecillo (centro) donde se encontraron animales alimentados por propietarios de restaurantes y otros que tienen ‘permiso para deambular’, es decir que sus dueños los dejan con la puerta abierta para que en el día vaguen por las calles.

Quito fue la primera ciudad del país, en 2011, que estableció la ordenanza municipal 048 para el manejo de fauna urbana. Ahí se establece los parámetros que el tenedor de un animal debe seguir para evitar el maltrato; y además se establecen multas.

Sin embargo, para el jurista René Bedón es necesario que se deje el régimen sancionatorio administrativo, que actualmente contempla un pago máximo de 10 salarios básicos unificados y se opte por mayores penas.

El Código Orgánico Integral Penal (COIP) establece en el Art. 249 una sanción de 50 y 100 horas de trabajo comunitario a quienes provoquen lesiones o maltrato a los animales y en caso de muerte la prisión de tres a siete días.

Bedón insistió en la necesidad de establecer legislación en temas como mala práctica veterinaria y conflictos de custodia -cuando las parejas humanas se separan-.

Situación en Guayaquil:

De acuerdo con un estudio desarrollado el año pasado en esta ciudad por el Instituto Nacional de investigación en salud pública (Inspi) se determinó que existen 25.000 perros vagabundos que no tienen dueño; pero serían alrededor de 500.000 los animales abandonados.

La directora de bienestar animal de la Prefectura del Guayas, Nataly Toledo, contó que en el país, cuatro de cada 10 familias no esterilizan a sus mascotas.

Mencionó que en la ciudad porteña el problema mayor es la presencia de felinos, uno por cada habitante y solo en un recorrido encontraron 300 gatos en la cárcel femenina y 200 en la Base Naval. "Aunque la gente pregone su interés por los animales, solo tres de cada 10 tienen la intención de adoptar y solo uno lo concreta. En seis de cada 10 personas prevalece la importancia de la raza”.

Insistió en que se debe poner atención a niños que maltratan a los animales.

“Esa violencia puede repetirse en aulas y en sus hogares”. El abandono en Guaranda Lenín Sánchez, integrante del albergue animal privado Refugia2 de Guaranda, mencionó que en esa urbe hay unos 4.000 animales callejeros, entre perros y gatos.

En 10 años lograron rescatar 400 animales y al momento tienen bajo su cuidado a 138 perros y 12 gatos que representan un gasto mensual de $ 5.805.

Esta organización aportó en 2012 a la construcción de la ordenanza para que el municipio edifique un refugio para atender a los animales. “Guaranda es una de las pocas ciudades del país en donde no se los comercializa en las calles”.

Fuente: El Telégrafo

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