Estilo de Vida

El tabaco es el peor enemigo de los pulmones y afecta nuestra vida diaria

Hoy se conmemora el Día Mundial sin Tabaco. Metro conversó con la Dra. María Belén Gallegos, Neumóloga subjefe de Neumología del Hospital Metropolitano, para que la ciudadanía conozca más sobre el daño que hace el cigarrillo a nuestros pulmones, mucho más en tiempos de virus y pandemia.

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El tabaquismo es una enfermedad crónica y adictiva. Es el principal factor de riesgo prevenible asociado a muerte. Está directamente relacionado con enfermedades respiratorias, por ejemplo, la enfermedad pulmonar obstructiva crónica o enfisema pulmonar que son daños irreversibles para el pulmón. “Las personas van perdiendo no solo su capacidad de hacer actividad física, sino que tienen afectación importante en su calidad de vida: actividades como vestirse, caminar, ducharse. Muchos requieren oxígeno las 24 horas y tienen muchas complicaciones en la vida a pesar de haber dejado de fumar”, manifiesta la doctora Gallegos.  

Hay enfermedades del pulmón que se desarrollan más rápida agresivamente por el tabaco: el cáncer de pulmón, de boca, de lengua, de faringe, de laringe, de esófago, vejiga, páncreas, riñón, cuello uterino, y algunos tipos de leucemia. Todas son más prevalentes en fumadores. Aparecen también las enfermedades cardiovasculares como infarto del miocardio, insuficiencia cardíaca, infartos cerebrales.

La experta dice que los fumadores tienen un peor control de la diabetes, problemas oculares. En el ámbito de la infertilidad, de la impotencia, también tiene que ver el tabaco. “Las mujeres que han fumado antes algunas durante su embarazo, son pacientes de alto riesgo. Los niños nacen más pequeños, tienen asma, en su infancia temprana y luego, serán más proclives a enfermedades”.

Una gripe es más fuerte en los fumadores. Incluso hay enfermedades de los dientes y las encías a causa del tabaco. 

Fumadores y Covid-19

Los fumadores tienen más receptores donde se pega el virus y el daño pulmonar puede ser más intenso y dejar más secuelas a nivel pulmonar. Estas personas pueden requerir terapia intensiva y tienen más probabilidad de muerte. 

Peligrosa adicción

Se trata de un vicio, una enfermedad de adicción. Es mucho más adictivo que varias drogas y el alcohol. Muchos pacientes intentan, pero no pueden dejar de fumar. Debemos generar conciencia de que esto es un factor prevenible para evitar la muerte.

Se puede dejar el vicio

Los pacientes, al igual que todo tipo de adicción, deben tener la voluntad de buscar ayuda y querer dejar de fumar. “Tenemos las fases del abandono de hábito tabáquico y se empieza con la precontemplación: aquí entran quienes no quieren dejar de fumar y ni siquiera se lo han planteado”, explica Gallegos.

Acota que también encontramos los pacientes en la fase de contemplación quienes se han planteado dejar de fumar, pero sin fecha límite. Luego el paciente que ha abandonado al menos seis meses el hábito tabáquico está en fase de acción, o sea ya está abandonando el hábito. Finalmente están los pacientes que van entre seis meses y un año sin tabaco; ellos están en el mantenimiento de dejar de fumar. “Mucha gente tiene recaídas en el proceso. La vida laboral, el estrés, los problemas con la familia son empujones para recaer en el tabaquismo.

¿Por qué se fuma?

Hay quienes sienten tranquilidad. Esos pacientes son más dependientes porque encuentran calma en el tabaco. Otras personas lo hacen por placer, entonces hay que reemplazar el tabaco por otro hábito no dañino que también nos haga sentir bien. El que no quiere no deja el tabaco, es importante encontrar el grado de motivación que tiene una persona para dejarlo.

Para luchar contra esta adicción, se puede buscar la ayuda de psicólogos y psiquiatras para valorar al paciente. Si alguien tiene ansiedad y depresión y fuma por eso, primero hay que tratar esos problemas psicológicos y diferir un poco el abandono del tabaco. Otro problema es que en el país no se encuentra fácilmente los sustitutos de nicotina, no hay todas las herramientas farmacológicas para el abandono del tabaco.

¿Si fuiste fumador, quedan residuos en tus pulmones?

Lo que se limpia son los niveles de nicotina. El daño pulmonar depende de tres cosas: de la cantidad de tabacos fumados, de la genética del paciente y el tipo de tabaco que se fume. Hace años los tabacos eran sin filtro, más dañinos. Ahora hay el tabaco electrónico que no está exento de riesgos. El peligro que nos deja el tabaco empieza a disminuir a los 10 años de haber dejado de fumar y vemos que se llega a equiparar con la salud de alguien que nunca fumó, en torno a los 20 años de haber dejado el vicio.

Ahora si el paciente ha creado una enfermedad pulmonar por su adicción al tabaco, el daño ya está hecho, no hay reversión del daño. Solo se puede tratar la patología. ¡Deje de fumar antes de que se produzca una enfermedad irreversible!

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