La radiación solar es cada vez más peligrosa para la salud de la piel y hay que cuidarnos y proteger a la familia, con más razón en esta época en la que los chicos salen de vacaciones.

Ante esta realidad, el Dr. Christian Burbano, Dermatólogo y Jefe del Departamento de Dermatología del Hospital Metropolitano, señala que a los niños hay que educarles desde pequeños para que se cuiden. Una buena alimentación e hidratar la piel correctamente es importante.

“En esta época de radiación fuerte hay que evitar perder el líquido en el cuerpo e hidratarse con frecuencia. Una buena idea es darse baños cortos con agua tibia y usar cremas hidratantes”, indica el experto.

La protección se logra en dos aspectos. Si hablamos de la parte física, se recomienda usar sombreros, paraguas y tratar de estar bajo techo al menos en las horas pico que van de 10:00 a 15:00, siendo el medio día la hora más compleja. Quito es una ciudad donde el sol cae de forma perpendicular por lo que debemos cuidarnos más. “Muchas veces la gente se cuida más en la playa, pero recordemos que en Quito, por ejemplo, estamos 2.800 metros más cerca del sol, entonces debemos ser más cuidadosos”, comenta Burbano.

Lo mejor es colocarse protector solar unos 30 minutos antes de salir de casa porque así le damos tiempo a la piel para que lo absorba correctamente. Si vamos a estar expuestos al sol todo el día, hay que colocarse protector cada tres horas, limpiando antes el rostro con un paño húmedo. Los protectores medicados son los más recomendables y más aun si han sido recetados por un especialista.

El doctor Burbano recuerda que en los días nublados también existe radiación. “El sol se refleja en los autos, en el agua y hasta en el piso entonces hay que cuidarse siempre. En ocasiones se piensa que usar una gorra es suficiente y no es así porque esta no protege las orejas ni las zonas laterales del rostro. Lo mejor es usar un sombrero de tela, pero no de paja porque esos últimos dejan pasar radiación a la piel.

ALIMENTACIÓN

Hay alimentos que evitan la destrucción que pueden causar los radicales libres. Estos radicales libres son sustancias tóxicas que se forman en la piel por la radiación solar. Alimentos como la papaya o la zanahoria poseen betacarotenos y evitan que los radicales libres dañen la piel. Según explica el galeno, estos betacarotenos evitan que la radiación llegue a la célula y cambie su ADN dañándola y provocando arrugas, manchas y hasta cáncer de piel.

Existen pacientes más sensibles al sol que presentan alergias y enfermedades como el lupus. Ellos deben cuidarse mucho más y tomar medicación que concentre betacarotenos para fortalecer las defensas en la piel.

ENFERMEDADES MÁS FRECUENTES POR LA RADIACIÓN SOLAR

Las enfermedades relacionadas al sol y más frecuentes en la consulta son la melasma o paño. La radiación trae arrugas en la piel tomando en cuenta que la piel blanca es la más vulnerable.

“Ahora es más frecuente el cáncer de piel o mirar lesiones pre-cancerígenas. Hay personas de 35 o 40 años que ya presentan lesiones pre-malignas. Todos estos problemas son directamente proporcionales a la radiación que se ha recibido en la vida. Llega un momento que nuestra piel se satura y presenta este tipo de lesiones”, comenta Burbano.

Nuestro cuerpo tiene dos formas de reponer el ADN que se ha dañado. Primero este puede reparar el ADN y, por otro lado, si la célula se daño y no se puede reparar, entra en un proceso de autodestrucción llamado apoptosis. Si ninguno de los dos casos se da, se presentará el cáncer de piel.

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