El doctor Gustavo Baquero, experto en cirugía de ojos y oftalmólogo del Hospital Metropolitano, educa a la ciudadanía sobre la enfermedad del Glaucoma, sus riesgos y cómo prevenirlo.

Este es un mal que afecta al nervio óptico y que se produce por el aumento de la presión del ojo. La enfermedad daña dicho nervio y de no ser diagnosticada a tiempo, puede llevar a la ceguera.

Baquero indica que el Glaucoma es la primera causa de ceguera irreversible a nivel mundial. “Cuando el daño se produce, ya no se puede recuperar la visión perdida. Es decir, si al hacer el diagnóstico, se observa que existe Glaucoma, y más aún si es avanzado, la visión que se ha perdido, ya no se recupera”.

Posteriormente, hay una serie de tratamientos para mantener la visión que resta. “El ojo es como una ‘pelota’ que debe tener una presión normal. Si se alteran esos niveles de presión, comienza a dañarse el nervio óptico, y las células ganglionares del mismo comienzan a morir”, acota.

El Glaucoma en el país

Es relativamente frecuente en Ecuador y el mundo en pacientes sobre los 50 años. Por eso, la Sociedad Ecuatoriana de Glaucoma se empeña en educar a la gente. Hay una estadística, según nos cuenta el doctor Baquero, que dice que alrededor del 7.1% de pacientes sobre los 50 años, padece Glaucoma.

El galeno comenta que hay varios tipos de Glaucoma, siendo el más frecuente el llamado ‘Glaucoma Primario de Ángulo Abierto’. En Ecuador, alrededor del 90% de los casos corresponden a este tipo.

Factores de riesgo

En primer lugar la edad, luego la raza. En la raza negra, la enfermedad se presenta con más frecuencia y es más difícil de tratar. Por otro lado, si la persona tiene un familiar directo con Glaucoma, tiene 10 veces más probabilidades de desarrollar este mal.

El uso indiscriminado de colirios que contengan cortisona también causa glaucoma. Estos medicamentos, en un tercio de las personas, causarán un aumento en la presión de los ojos. Además, los diabéticos y los hipertensos también son más propensos a desarrollar la enfermedad.

Detectar y prevenir

Hay que hacer el examen oftalmológico. El oftalmólogo es quien hace un examen adecuado y diagnostica si hay problemas. El médico mide la visión de cada ojo y también mide la presión del ojo en milímetros de mercurio. Lo normal, en milímetros de mercurio, llega a un límite de 20.

Como ejemplo, si viene un paciente de 60 años y la presión de su ojo está en 24; casi con seguridad padece Glaucoma. Allí se le hace exámenes complementarios para confirmar el diagnóstico. Uno de estos exámenes se llama ‘Campo Visual’ y el otro es la ‘Tomografía del Nervio Óptico’. P

ara una persona de 36 años, lo óptimo es ir al médico una vez cada tres años; pero una persona de 50 debe ir una vez por año. El médico toma la presión, examina el fondo del ojo y puede descubrir Glaucoma. Si eso pasa, hay que comenzar un tratamiento para detener el progreso de la enfermedad.

Los tratamientos

Hay colirios que bajan la presión del ojo para salvar lo que queda de visión. También existen tratamientos con láser, y por último cirugías. El Glaucoma tiene dos grandes clasificaciones. El primario es bilateral, pero generalmente asimétrico: un ojo puede estar peor que otro. El glaucoma secundario se da por casos externos como golpes, mal uso de colirios, traumas o heridas. Estos se dan en un solo ojo, generalmente.

Los síntomas

La persona con glaucoma comienza a perder la visión periférica. Ellos no ven lo que pasa a los lados por lo que pueden tener accidentes. Al final de la enfermedad, se pierde también la visión central. La persona con un glaucoma avanzado “puede” ver la televisión mientras todavía conserve visión central, pero lo primero que se pierde es la visión periférica.

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