Tenían “un miedo constante de irse al infierno”: el caso de las gemelas con trastorno obsesivo compulsivo que murieron tras un pacto suicida que conmueve a EEUU

Desde los 13 años que Sara y Amanda tenían pensamientos suicidas.

Por Camilo Henríquez

Cuando eran unas adolescentes Sara y Amanda Eldritch fueron diagnosticadas con un trastorno obsesivo compulsivo (TOC) que por años transformó su vida en un verdadero calvario.

Las gemelas fueron sometidas a un sinnúmero de tratamientos y nada funcionó. Incluso recurrieron a la hipnosis para tratar de hacer más llevadero su día a día.

A tanto llegaba el TOC, que ambas usaban un jabón completo cada vez que tomaban una ducha y se restregaban de tal manera que se llegaban a sacar la capa superior de piel, señala The Washington Post.

Las jóvenes se ataban de determinada manera los cordones y llegaban a estar hasta una hora en dicha tarea para dejarlos perfectos, como ellas querían y utilizaban hasta 5 botellas diarias de alcohol para desinfectar su piel.

Luego de que se graduaron de la secundaria, los problemas aumentaron, nunca más vieron a sus amigos, no podían tener trabajo e incluso pasaron meses encerradas en sus habitaciones.

Las gemelas cayeron en depresión y "al final de nuestra década de los 20, simplemente nos dimos por vencidas con la vida, por completo”, aseguró Sara al programa The Doctors.

Las hermanas tenían “un miedo constante de irse al infierno” y los doctores las calificaban como una bomba de tiempo, ya que desde los 13 años tenían pensamientos suicidas.

Sin embargo, en 2015 llegó la esperanza para Sara y Amanda, ya que se sometieron a una cirugía innovadora de “estimulación cerebral profunda” y su vida cambió.

Ambas comenzaron a trabajar, pudieron mantenerse alejadas por más tiempo y todas sus obsesiones bajaron en intensidad y por primera vez pudieron “controlar su ansiedad”.

"Estoy realmente emocionada de no sentir que estoy en guerra con mi propia existencia”, fueron las sentidas declaraciones de Amanda respecto a su nueva vida.

El caso había llenado las portadas y los medios estadounidenses, todos se conmovieron con su historia y se alegraban de que por fin pudieran disfrutar de su existencia, pero todo terminó el penúltimo día de marzo.

A los 33 años, Sara y Amanda fueron encontradas muertas por heridas de bala en el interior de un vehículo y la policía dijo que pudieron haber fallecido tras concretar un “pacto suicida”.

“Es con gran dolor y tristeza que compartimos que el 30 de marzo, Kathy Worland perdió trágicamente a sus hijas gemelas, Sara y Amanda. Aquellos que conocen y aman a Kathy querrán apoyarla en su viaje desgarrador para despedirse de sus preciosas niñas y seguir adelante con su propia vida y compartir el legado de sus hijas”, señala parte de la publicación en GoFundMe que cuenta sobre la muerte de las gemelas y que busca recaudar fondos para financiar el funeral de ambas.

“Sara y Amanda fueron creativas, artísticas, inteligentes, compasivas, amables y generosas. Les encantaban los animales, especialmente sus tres perros pequeños Cloudy, Bear y Daisy. Sara y Amanda tuvieron un impacto en todas las personas que conocieron, y conmovieron a más personas de lo que nunca se hubieran dado cuenta”, agrega el texto de la campaña que pretendía recaudar 5 mil dólares y que en sólo un día ya suma más de US$ 10 mil en donaciones.

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