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¿Cómo usar tarjetas de crédito en las fiestas de diciembre?

María José Muñoz, economista y analista, ofreció una respuesta que va más allá de los gastos de diciembre: lo que importaría es la forma en la que se emplean estos medios de pago.

En Ecuador, el número de usuarios de Tarjetas de Crédito se ha incrementado, incluso solo al compararlo con 2016.

De acuerdo con información del portal DataLab de Asobanca, existen en el país 68 289 tarjetas de crédito más que en 2016.

Al respecto, expertos aseguran que el fenómeno responde a la necesidad de cubrir gastos obligatorios y a mantener el consumo de los hogares.

Sin embargo, también se detalla que hay malos manejos de las tarjetas de créditos, sobretodo cuando se les da uso para la compra de productos o servicios cuyo tiempo de uso es corto o inmediato.

No obstante, más allá del número de tarjetas, el número de transacciones realizadas con este medio de pago se han incrementado en diciembre.

De hecho en años anteriores, las transacciones de diciembre de 2015 superaron a las registradas en todos los meses del año y en 2016 se repitió el mismo fenómeno a excepción de julio (12 175 099).

No solamente esto es visible en el comportamiento de diciembre en los últimos 2 años, sino que también hay un incremento de saldos diferidos.

Este fenómeno puede deberse a los gastos por Navidad, vacaciones y año nuevo, aparte de los gastos usuales.

Pero, ¿qué tan recomendable es el uso de tarjetas de crédito en las fiestas de diciembre?

María José Muñoz, economista y analista, ofreció una respuesta que va más allá de los gastos de diciembre: lo que importaría es la forma en la que se emplean estos medios de pago.

Para hacer uso de una tarjeta de crédito es fundamental tener un ‘propósito’ que corresponda a un gasto que no se puede afrontar en las circunstancias actuales.

Estos bienes o servicios deberían ser los que costarían mucho más tiempo conseguirlos si se opta por el ahorro, pero de los que se esté consciente que  se pagarán en cuotas que se sacarán del presupuesto futuro.

De esta forma, Muñoz recomienda que las tarjetas de crédito se deberían usar en tanto los bienes que se compren no superen los ingresos que se recibe durante el año, así como que el diferido esté acorde con el dinero con el que se cuenta mensualmente.

Sin embargo, la especialista fue enfática al decir que el uso de tarjetas para diferir gastos no se debe emplear para la adquisición de productos cuyo tiempo de uso sea inmediato, por ejemplo comida: «Arrastras una deuda innecesaria», sostuvo Muñoz.

No obstante, la situación es distinta cuando se hacen gastos corrientes, debido a qué únicamente se pospone el el pago 1 mes y o cuenta con intereses. Al respecto advirtió:

«Hay que ser conscientes cuál es el monto de ese consumo pues tiene que ser previsto dentro de los gastos del siguiente mes», explica Muñoz.

En el empleo de tarjetas de crédito de manera corriente, la economista Fiorella Quiroz estuvo de acuerdo sobretodo por un asunto relacionado con la seguridad.

«Sugeriría eso uso de tarjeta de crédito se lo realice para reducir la circulación de dinero en efectivo, el riesgo a ser víctimas de la delincuencia y que los gastos que se derivasen de estos consumo se lo realice de manera corriente en función del presupuesto de compras», explicó la experta.

Sin embargo, ella fue mucho más enfática en no aconsejar el ahorro para contar con solvencia económica en los gastos de diciembre y no caer en gastos diferidos.

«Toda vez que si aplicamos el sistema de pague a pequeñas cuotas y con meses de gracias nos hace endeudarnos contando con un dinero que no hemos cobrado», sostiene.

Para Quiroz, el único momento en el que ella recomendaría que se pueda hacer uso de tarjetas de crédito en forma diferida es ante gastos emergentes, como los médicos.

Con respecto a estas fechas en particular, la economista afirmó: «La jefa de hogar debe estar consciente de que sus ingresos deben destinarse al gasto (alimentación, vestimenta,  salud, educación, etcétera) y al ahorro; a fin de tener un presupuesto destinado a gastos navideños».

Por otra parte, Andrea Bedoya, también economista, coincidió con Muñoz en que, cuando los gastos son más significativos, se puede acudir a una tarjeta de crédito.

Empero, Bedoya, en su opinión, sostuvo que únicamente cuando el gasto supera el 40% del ingreso podría considerarse diferir.

«Las tarjetas de crédito deben usarse con el fin de amortiguar gastos con montos altos. Si el consumidor no dispone de efectivo para realizar sus compras, son una buena opción. Lo importante es no usarlas como si nunca se fueran a pagar», aclara Bedoya.

Sin embargo, aclaró que también se deben tomar en cuenta los intereses y  verificar que las fechas de corte no coincidan en todas las compras porque se pueden acumular los montos.

Al respecto también se pronunció Muñoz, quien afirmó que no aconseja que las compras se difieran más allá de 3 o 6 meses, en dependencia del monto y del ingreso que uno tenga, pero no aconseja hacerlo a 1 año.

En esto han coincidido las tres expertas, en el tener cuidado con los gastos diferidos pues se deben tomar en cuenta los intereses, así como el presupuesto con el que se contará en el futuro.

De igual forma, se hace un llamado a la cultura del ahorro para poder, precisamente, afrontar gastos imprevistos o extras, como son los navideños.

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