El margen de error desapareció. La Copa del Mundo 2026 entró en su etapa decisiva y el mapa futbolístico refleja un cambio de poder que obliga a mirar hacia Europa. De las ocho selecciones que siguen en competencia, seis pertenecen a la UEFA, una representa a África y solo una mantiene viva la ilusión sudamericana: la vigente campeona del mundo, Argentina.
La Albiceleste volvió a sobrevivir. Su trabajada victoria frente a Egipto la depositó entre los ocho mejores del torneo, aunque también dejó la sensación de que este equipo está lejos del nivel dominante que exhibió en Catar 2022. Sin embargo, cuando el panorama se vuelve complejo, aparece Lionel Messi. A sus 39 años, el capitán continúa marcando diferencias, guiando al grupo y ampliando un legado que ya lo ubica entre los máximos goleadores en la historia de las Copas del Mundo con 21 anotaciones, mientras Kylian Mbappé lo persigue con 19 y mantiene abierta una de las grandes carreras estadísticas del fútbol moderno.
Europa impone condiciones rumbo a las semifinales
Los cuartos de final comenzarán este jueves 9 de julio con un atractivo duelo entre Francia y Marruecos. Los franceses parten como favoritos, aunque el conjunto africano ya demostró que puede desafiar cualquier pronóstico, impulsado por el liderazgo de Achraf Hakimi y un bloque colectivo que volvió a instalar a África entre las grandes potencias del torneo.
El viernes será el turno de España y Bélgica. La Roja llega impulsada por una generación que mezcla juventud y talento con nombres como Lamine Yamal, Pedri, Gavi y Ferran Torres. Del otro lado aparece una Bélgica que intenta estirar el último capítulo de una generación dorada encabezada por Kevin De Bruyne, Romelu Lukaku y Thibaut Courtois.
La jornada del sábado promete un ambiente completamente mundialista. Noruega, la gran revelación del campeonato tras eliminar a Brasil, buscará disputar la primera semifinal de su historia frente a Inglaterra. Erling Haaland llega encendido después de su doblete en octavos y persigue su octavo gol del torneo, mientras Harry Kane continúa ampliando su legado goleador con una selección inglesa que sueña con romper una larga sequía de títulos.
Messi sostiene la esperanza de Sudamérica
El cierre de los cuartos enfrentará a Argentina con Suiza, selección que dio uno de los grandes golpes al eliminar a Colombia en la tanda de penales. En el papel, parece el rival más accesible de esta instancia para los dirigidos por Lionel Scaloni, aunque el conjunto helvético ya demostró que sabe competir bajo presión.
Más allá del rendimiento colectivo, Argentina sigue encontrando respuestas en Messi. El capitán no solo rompe récords; también une futbolísticamente a un equipo que todavía busca su mejor versión. Su influencia continúa siendo determinante para una selección que quiere defender la corona conseguida hace cuatro años.
