Sebastián Beccacece permanece inquieto en los primeros 10 minutos de juego de Ecuador, lo cual refleja la desesperación de la Tri por llegar al primer tanto. Aunque Enner Valencia tuvo para abrir el marcador, luego se reflejó las impresiones por las bandas donde Curazao comienza a agarrar confianza.

A su vez, el director técnico argentino opta por moverse de un lado al otro de la zona técnica. Se agacha, se agarra la cabeza como síntoma de las constantes falencias de la entrega del esférico.
La Tri está obligada a ganar si desea seguir con vida en la Copa del Mundo. Un empate lo colocaría contra las cuerdas, mientras que una derrota daría por finalizado su ciclo mundialista.
