La Selección ecuatoriana no estará sola en el estadio Arrowhead. Al contrario. Se estima que al menos 25.000 aficionados tricolores acompañarán al equipo de Sebastián Beccacece en el duelo frente a Curazao, convirtiendo nuevamente a la Tri en prácticamente local dentro del Mundial.
A medida que se acerca la hora del partido, las calles de Kansas City se han teñido de amarillo, azul y rojo. Camisetas, banderas, sombreros y cánticos ecuatorianos dominan distintos puntos de la ciudad estadounidense, donde los aficionados han llegado desde varios estados y ciudades para respaldar a la selección.
La respuesta de la hinchada ha sorprendido incluso a los propios organizadores. Hace algunas semanas se consideraba que Kansas era la sede más complicada para los ecuatorianos debido a las largas distancias y la ubicación geográfica en el centro de Estados Unidos. Sin embargo, los aficionados encontraron la manera de viajar y hacerse presentes.
Uno de los puntos más concurridos durante las últimas horas ha sido el FIFA Fan Fest, donde miles de compatriotas se reunieron para compartir la experiencia mundialista. Ahí se mezclaron familias, grupos de amigos y seguidores llegados desde distintos rincones del continente para vivir la fiesta del fútbol.
La celebración comenzó incluso antes del partido. Durante el tradicional banderazo realizado el viernes, cientos de ecuatorianos se congregaron para cantar, bailar y demostrar que la ilusión por la Tricolor sigue intacta pese a la derrota sufrida ante Costa de Marfil en el debut.
Otro sitio que se ha convertido en parada obligatoria para los hinchas es el mural que muestra a Willian Pacho junto a Lionel Messi, una obra del artista guayaquileño Mister Alek ubicada en el cruce de Main Street y West 20th Street. Allí decenas de aficionados se detienen para tomarse fotografías y llevarse un recuerdo de su paso por Kansas.
El estadio Arrowhead tiene capacidad para aproximadamente 76.000 espectadores y los boletos para el sector ecuatoriano continúan siendo de los más solicitados. Incluso en grupos de aficionados y redes sociales todavía circulan entradas cuyos precios arrancan desde los USD 150.
Como ya ocurrió en Filadelfia durante el primer compromiso mundialista, la selección ecuatoriana volverá a sentir el respaldo de su gente. En las gradas habrá otra marea amarilla lista para empujar a la Tri en busca de una victoria que la mantenga con vida en la Copa del Mundo.
