Ecuador necesita ganar para mantenerse con posibilidades de clasificación y el entrenador argentino apostaría por un equipo con mayor vocación ofensiva.
La principal novedad estaría en el mediocampo. Alan Franco se mantendría dentro del once titular, pero asumiría el rol de único volante de contención. La intención sería liberar a Moisés Caicedo y Pedro Vite para que tengan mayor protagonismo en campo rival, aprovechando un partido donde Ecuador apunta a tener la posesión y el control de las acciones.

Con Franco como eje de equilibrio, tanto Caicedo como Vite podrían aparecer más cerca del área rival, aportando creatividad, llegada y generación de juego, aspectos que le faltaron a la Tri en varios pasajes del encuentro ante Costa de Marfil.
En defensa no existirían modificaciones. Hernán Galíndez seguiría bajo los tres palos, respaldado por una línea de cuatro conformada por Piero Hincapié como lateral izquierdo, Ángelo Preciado por la banda derecha y la dupla de centrales integrada por Joel Ordóñez y William Pacho, una de las fortalezas del equipo ecuatoriano. Preciado reemplazaría a Alan Minda pero en su puesto habitual.

Por los costados, Beccacece mantendría la apuesta por la velocidad y el desequilibrio. Gonzalo Plata ocuparía el sector izquierdo, mientras que Jhon Yeboah aparecería por la derecha, dos futbolistas llamados a romper líneas y generar superioridad en el uno contra uno.
La referencia ofensiva volvería a ser Enner Valencia. El capitán y máximo goleador histórico de la selección tendrá la responsabilidad de liderar el ataque en un partido donde Ecuador está obligado no solo a ganar, sino también a mostrar una mejor versión futbolística.

De confirmarse esta alineación, la Tri formaría con: Hernán Galíndez; Angelo Preciado, Ordóñez, William Pacho, Piero Hincapié; Alan Franco; Moisés Caicedo, Pedro Vite; Jhon Yeboah, Gonzalo Plata y Enner Valencia.
La apuesta de Beccacece parece clara: asumir el protagonismo desde el inicio, atacar con más hombres y aprovechar las características de un rival que, en el papel, debería permitirle a Ecuador jugar más tiempo en campo contrario. La Tri no tiene margen de error y el técnico lo sabe.
