Irán y Nueva Zelanda protagonizaron uno de los partidos más entretenidos de la primera jornada del Mundial 2026. El empate dejó sensaciones muy distintas para ambos equipos, especialmente para unos neozelandeses que estuvieron muy cerca de firmar una página histórica.
Antes del inicio de la Copa del Mundo, Nueva Zelanda aparecía como una de las selecciones con peor posición en el ranking FIFA entre las participantes. Sin embargo, los oceánicos demostraron que los rankings no juegan partidos y estuvieron a la altura de un rival con mucha más experiencia mundialista.
Elijah Just hizo historia
La gran figura del encuentro fue Elijah Just.
El atacante neozelandés marcó un doblete histórico para su selección y se convirtió en uno de los nombres propios de la jornada mundialista.
Cada vez que Nueva Zelanda atacaba generaba sensación de peligro y Just fue el encargado de transformar esas oportunidades en goles que hicieron soñar a todo un país con una victoria inolvidable.

Chris Wood sigue siendo el líder
Si bien Just fue el goleador, gran parte del mérito ofensivo también pasó por Chris Wood.
El experimentado delantero volvió a demostrar por qué es el rostro más reconocible del fútbol neozelandés. El atacante fue fundamental para recibir balones, distribuir juego, aguantar la presión rival y generar espacios para sus compañeros.
A su lado también destacaron futbolistas como Sarpreet Singh, quien aportó creatividad y dinamismo en la construcción ofensiva.
Irán tuvo que luchar hasta el final
Los iraníes no tuvieron un partido sencillo.
En dos ocasiones se vieron obligados a remar desde atrás en el marcador y encontraron respuestas gracias a la calidad de sus figuras ofensivas.
El equipo asiático mostró carácter para rescatar un punto que podría ser importante más adelante en la competición, aunque dejó dudas defensivas que deberá corregir en los próximos encuentros.

La primera victoria tendrá que esperar
Nueva Zelanda tuvo oportunidades muy claras para quedarse con los tres puntos.
Por momentos fue superior, encontró espacios y logró incomodar constantemente a la defensa iraní. La sensación final fue que los oceánicos estuvieron más cerca de ganar que de perder.
De haber conseguido la victoria, habría sido la primera en toda la historia de Nueva Zelanda en una Copa del Mundo.
Aunque el triunfo no llegó, el rendimiento dejó muy buenas sensaciones para lo que resta del torneo.
Así queda la tabla del Grupo G
Tras completarse la primera jornada, la clasificación refleja una igualdad absoluta:
Los cuatro equipos suman un punto, por lo que el Grupo G queda completamente abierto de cara a la segunda fecha.
Un grupo donde todo puede pasar
La actuación de Nueva Zelanda deja claro que no habrá rivales fáciles en esta zona.
Irán logró evitar una derrota que habría sido muy dolorosa, mientras que los oceánicos demostraron que pueden competir de igual a igual ante cualquier selección del grupo.
Con Bélgica y Egipto también igualados, el Grupo G se perfila como uno de los más parejos e impredecibles de todo el Mundial 2026.
