¿La peor selección del Mundial? Ya no lo es
Antes de que comenzara el Mundial 2026, Nueva Zelanda llegaba con una etiqueta poco favorable: era la selección peor ubicada en el ranking FIFA entre las 48 clasificadas a la Copa del Mundo.
Sin embargo, apenas unos días después del inicio del torneo, la realidad ya es diferente. Gracias a la actualización de los puntos obtenidos durante la competición, los oceánicos ya han logrado superar en el ranking a selecciones como Haití y Curazao, dejando atrás el último lugar entre los participantes del Mundial.
Y viendo su rendimiento frente a Irán, resulta fácil entender por qué.
Al término del primer tiempo, Nueva Zelanda empata 1-1 frente a Irán en un encuentro muy entretenido, de ida y vuelta y con constantes llegadas sobre ambas porterías.
Lejos de verse superados, los neozelandeses han competido de igual a igual ante una selección con mucha más experiencia internacional.
Un partido sin demasiadas defensas
El encuentro ha tenido un ritmo alto desde los primeros minutos.
Tanto Nueva Zelanda como Irán han mostrado virtudes en ataque, pero también ciertas dificultades para defender, algo que ha provocado un partido abierto y con muchas ocasiones de gol.
Las transiciones rápidas, los espacios en defensa y la búsqueda constante del arco rival han convertido este duelo en uno de los más atractivos de la jornada.

Chris Wood, el alma de Nueva Zelanda
Si hay un futbolista que explica el buen momento de Nueva Zelanda, ese es Chris Wood.
El delantero del Nottingham Forest es mucho más que un goleador para su selección. Recibe, pivotea, distribuye y lidera prácticamente cada ataque del combinado oceánico.
Su experiencia en la Premier League se nota cada vez que toca el balón y se ha convertido en el gran referente de una selección que busca sorprender al mundo.
Gran parte de las opciones ofensivas de Nueva Zelanda pasan por sus pies.
Irán también tiene figuras importantes
Aunque Nueva Zelanda ha dado una gran imagen, Irán cuenta con jugadores de calidad capaces de cambiar el partido en cualquier momento.
Ramin, autor del gol iraní, ha sido uno de los hombres más peligrosos del conjunto asiático.
Además, los iraníes cuentan con Mehdi Taremi, ex delantero del Inter de Milán y una de las principales estrellas de su generación, quien sigue siendo una amenaza constante para la defensa neozelandesa.
En busca de una victoria histórica
Más allá del resultado parcial, Nueva Zelanda tiene un objetivo muy claro: conseguir la primera victoria mundialista de su historia.
La selección oceánica nunca ha logrado ganar un partido en una Copa del Mundo, por lo que sumar tres puntos ante Irán significaría un momento histórico para el fútbol del país.
Por ahora, la selección peor ranqueada del Mundial 2026 está demostrando que pertenece a este escenario y que puede competir frente a rivales de mucho mayor prestigio.
Queda toda una segunda mitad por jugarse, pero Nueva Zelanda ya está dejando una de las historias más interesantes de este inicio de Mundial.
