La primera gran sorpresa del Mundial 2026 llegó este domingo en el Grupo H. Cabo Verde, que disputa la primera Copa del Mundo de su historia, logró un valioso empate sin goles frente a España, selección que conquistó el título mundial en Sudáfrica 2010.
El 0-0 dejó sorprendidos a propios y extraños, especialmente porque los africanos resistieron durante casi 100 minutos los constantes intentos ofensivos de una de las selecciones favoritas para quedarse con el campeonato.
Un muro africano frenó a España
La Roja intentó imponer su jerarquía desde el inicio del encuentro, dominando la posesión del balón y buscando espacios en el área rival.
Sin embargo, se encontró con una selección de Cabo Verde perfectamente organizada en defensa, que mostró orden táctico, sacrificio y una enorme concentración durante todo el compromiso.
El dato más llamativo del partido fue la limpieza con la que defendieron los africanos. A pesar de pasar gran parte del encuentro protegiendo su arco, Cabo Verde cometió apenas una falta en casi 100 minutos de juego, una cifra poco común en un partido de estas características.
Vozinha fue el héroe
La gran figura de la jornada fue el experimentado portero Vozinha, quien a sus 40 años firmó una actuación memorable.
El guardameta respondió cada vez que España generó peligro y transmitió seguridad a una defensa que nunca perdió el orden.
Sus intervenciones permitieron que los africanos conservaran el empate y sumaran el primer punto mundialista de su historia.
Así queda el Grupo H
Con este resultado, España y Cabo Verde lideran provisionalmente el Grupo H con un punto cada uno.
La clasificación podría moverse este lunes 15 de junio cuando Uruguay y Arabia Saudita se enfrenten desde las 17h00 en el otro compromiso de la zona.
Mientras España deja escapar dos puntos que parecían seguros en el papel, Cabo Verde celebra un resultado histórico que alimenta el sueño de avanzar a la siguiente ronda en su primera experiencia mundialista.
El Mundial 2026 ya tiene su primera gran sorpresa y llegó de la mano de una selección africana que demostró que en el fútbol la historia y los nombres pesan menos cuando se juega con disciplina, orden y convicción.
