Philadelphia volvió a teñirse de amarillo. Si el banderazo del sábado ya había dejado claro que Ecuador iba a contar con un respaldo masivo en su debut, este domingo la historia se repitió dentro del Financial Field, donde miles de ecuatorianos se adueñaron de las gradas y transformaron el escenario en una auténtica fiesta tricolor.
Desde mucho antes del inicio del compromiso, los aficionados ecuatorianos marcaron territorio. Cuando los jugadores de Costa de Marfil saltaron al terreno de juego para realizar el calentamiento, una lluvia de silbidos descendió desde las tribunas, acompañada de cánticos y gritos de apoyo para La Tri.

La reacción fue tan evidente que varios futbolistas marfileños no ocultaron su sorpresa y observaron a su alrededor un estadio prácticamente pintado de amarillo. La sensación era clara: Ecuador jugará como local en Philadelphia.
Las banderas, camisetas y cánticos ecuatorianos dominaron el ambiente en un recinto que luce aproximadamente en un 80% con presencia de aficionados de la Tricolor. Un respaldo que comenzó a sentirse desde las calles de la ciudad y que ahora se trasladó al estadio.

La comunidad ecuatoriana residente en Estados Unidos, sumada a los miles de hinchas que viajaron desde distintas ciudades y desde Ecuador, convirtió el debut de La Tri en una verdadera fiesta. El mensaje es contundente: el equipo de Sebastián Beccacece no estará solo.
Antes de que ruede el balón, el primer partido ya parece ganado en las tribunas. Ecuador juega en Philadelphia, pero el ambiente es el de una noche en casa.
