La ilusión ecuatoriana se tomó las calles de Filadelfia. A menos de una hora para que ruede el balón entre Ecuador y Costa de Marfil, cerca de 40 mil hinchas tricolores ya copan los alrededores y las gradas del Lincoln Financial Field, transformando el escenario en una auténtica fiesta amarilla.
Lo que se vivió durante el banderazo de este sábado 13 de junio de 2026 fue apenas un anticipo de lo que ocurre hoy. Desde tempranas horas, miles de ecuatorianos llegaron al estadio con camisetas, banderas, bombos y cánticos para respaldar a la selección de Sebastián Beccacece en su estreno en el Mundial 2026. La sensación es clara: Ecuador juega prácticamente como local en Filadelfia.

El ambiente dentro y fuera del estadio refleja la enorme expectativa que existe alrededor de La Tri. Familias enteras, grupos de amigos y aficionados llegados desde distintos puntos de Estados Unidos han convertido al Lincoln Financial Field en una extensión del territorio ecuatoriano, con el amarillo predominando en cada rincón.
Además, el partido adquiere una relevancia todavía mayor tras el resultado que abrió la actividad del Grupo E. Alemania aplastó 7-1 a Curazao y tomó el liderato de la zona gracias a una contundente diferencia de goles.

Ese marcador obliga tanto a Ecuador como a Costa de Marfil a salir en busca de los tres puntos para no ceder terreno desde el inicio de la competición. Un empate dejaría a ambos con la necesidad de remar contra la corriente en las siguientes jornadas ante rivales que ya conocen la exigencia del grupo.
Con el estadio teñido de amarillo, el apoyo masivo de la afición y la ilusión de comenzar con el pie derecho, Ecuador está listo para escribir un nuevo capítulo en su historia mundialista. Filadelfia ya juega el partido y, por ahora, la tribuna tiene un claro ganador: la hinchada ecuatoriana.

