No ha sido uno, ni dos. Han sido tres ocasiones donde los ecuatorianos han ahogado su grito de gol en Philadelphia. Dos travesaños y un esférico cerca del pórtico de Costa de Marfil casi se acercan a abrir el marcador en el estadio donde hace casa los Eagles (equipo de futbol americano).

Los tricolores viven con una tensión la primera parte del partido. No solo por los constantes desbordes de Diomandé - quien ha logrado tres jugadas de peligro - sino porque el esférico se ha portado caprichoso con la Tri.
No obstante, la barra de “Que se pare el Ecuador” sonó en el último tramo del primer tiempo para que los tricolores se animen y busquen el primer tanto en este durísimo encuentro.
Ecuador merece el gol después de lo trabajo, en un cotejo exageradamente parejo donde ambos pueden hacer daño.
