Brasil volvió a contener la respiración por Neymar. A menos de un mes del inicio del Mundial 2026, el “10” de la Canarinha encendió las alarmas tras confirmarse un edema en la pantorrilla derecha, una molestia pequeña en el papel, pero gigantesca cuando se trata del futbolista que todavía carga el peso emocional de toda una nación. Carlo Ancelotti lo convocó igual.
La lesión de Neymar cambia la planificación de Brasil
El delantero del Santos permanecerá entre cinco y diez días en recuperación mientras el cuerpo médico brasileño monitorea cada movimiento como si fuera una final. El objetivo no es apresurarlo. El objetivo es llegar vivos al Mundial.
La Confederación Brasileña de Fútbol sabe que no puede repetir errores del pasado. Por eso, aunque Neymar fue incluido en la lista definitiva, la prioridad absoluta será cuidarlo incluso si eso implica dejarlo fuera de los amistosos previos.
De momento, el astro brasileño apunta a perderse el duelo de preparación frente a Panamá, programado para el 31 de mayo en el Maracaná. El encuentro servirá como despedida oficial de la afición antes del viaje a Norteamérica.
Y no solo eso. También existe una fuerte posibilidad de que no vea minutos ante Egipto, el segundo amistoso de preparación. En Brasil entienden que arriesgar a Neymar en partidos sin puntos en juego sería como acelerar un Ferrari con la gasolina en reserva.
Carlo Ancelotti apuesta por Neymar pese a las dudas físicas
La presencia del brasileño en la convocatoria sorprendió incluso dentro del entorno de la Seleção. Ancelotti había repetido durante meses que solo llamaría futbolistas “al cien por ciento”. Sin embargo, Neymar rompe cualquier lógica.
Porque más allá de lo táctico, Brasil necesita su liderazgo emocional. Necesita su pausa. Su rebeldía. Su capacidad de convertir un partido roto en una obra improvisada.
El edema detectado tras la derrota del Santos ante Coritiba obligó a detenerlo inmediatamente. Desde entonces, trabaja bajo supervisión médica en el Centro de Entrenamientos Rey Pelé, mientras la CBF sigue su evolución a distancia.
El verdadero objetivo: llegar al debut contra Marruecos
Dentro de la planificación brasileña hay una fecha marcada en rojo: el debut mundialista frente a Marruecos. Todo gira alrededor de ese partido.
