Barcelona SC visita este jueves 21 de mayo de 2026 a Universidad Católica de Chile por la quinta fecha del Grupo D de la Copa Libertadores. Una victoria ecuatoriana podría cambiar completamente la tabla y dejar a los cuatro equipos con opciones de clasificar. El partido se jugará desde las 19h30 (Hora de Ecuador) en el estadio Claro Arena.
Barcelona SC tiene una gran oportunidad para revivir en la Copa Libertadores 2026. El empate (1-1) entre Boca Juniors y Cruzeiro en La Bombonera dejó completamente abierto el Grupo D y ahora el conjunto ecuatoriano puede cambiar el rumbo de la tabla si logra derrotar este jueves 21 de mayo a Universidad Católica de Chile en Santiago.
La situación actual del grupo refleja una pelea totalmente apretada. Cruzeiro lidera con 8 puntos, mientras Boca Juniors y Universidad Católica aparecen segundo y tercero con 7 unidades. Barcelona SC es último con apenas 3 puntos, pero todavía mantiene opciones matemáticas de clasificación.
El conjunto ‘torero’ sabe que solo le sirve ganar en suelo chileno. Un empate o una derrota prácticamente lo dejarían fuera de la pelea por los octavos de final y también pondrían en serio riesgo su posibilidad de alcanzar siquiera el cupo al ‘playoff’ de la Copa Sudamericana.
Si Barcelona gana, el Grupo D explotará en emoción
En caso de que Barcelona SC consiga un triunfo en Santiago, el Grupo D quedará completamente “encendido” para la última jornada. Los amarillos subirían a 6 puntos y se pondrían apenas a dos unidades del líder Cruzeiro y a solo una de Boca Juniors y Universidad Católica.
Aquello provocaría que los cuatro equipos lleguen con posibilidades reales de clasificación a la sexta y última fecha de la fase de grupos.
Además, Barcelona llegaría con vida al duelo final frente a Cruzeiro en Brasil, mientras Boca Juniors y Universidad Católica tendrían que enfrentarse en La Bombonera en otro partido cargado de presión.
El cuadro ecuatoriano incluso podría soñar con una clasificación histórica dependiendo de los resultados de la última fecha. Una victoria en Chile le devolvería la confianza a un equipo que parecía prácticamente eliminado semanas atrás.
Boca y Cruzeiro dejaron escapar una oportunidad
El empate en Buenos Aires terminó beneficiando indirectamente a Barcelona SC. Boca Juniors tenía la gran oportunidad de tomar el liderato del grupo jugando en casa, pero Cruzeiro logró rescatar un punto importante.
Ahora los brasileños siguen arriba con 8 unidades, aunque sin poder asegurar todavía la clasificación. Boca, por su parte, quedó obligado a jugarse todo en la última fecha ante Universidad Católica.
La igualdad en La Bombonera hizo que el Grupo D se convierta en uno de los más emocionantes y parejos de toda la Copa Libertadores 2026. Ningún equipo llega clasificado ni eliminado a falta de dos jornadas.
Barcelona necesita recuperar su mejor versión
Para lograr el golpe en Chile, el equipo ecuatoriano deberá mostrar una versión mucho más sólida y agresiva. Barcelona SC ha tenido problemas de regularidad durante esta fase de grupos, especialmente fuera de casa.
Sin embargo, el triunfo conseguido semanas atrás frente a Boca Juniors en Guayaquil demostró que el ‘ídolo’ todavía tiene fútbol y carácter para competir en escenarios de alta presión.
Universidad Católica tampoco llega con calma. Los chilenos saben que una derrota en casa complicaría seriamente sus aspiraciones de avanzar a octavos de final. Por eso, el partido promete ser intenso y con enorme tensión desde el primer minuto.
La presión ahora está repartida para todos
Hace algunas fechas parecía que Barcelona SC estaba completamente fuera de carrera, pero el fútbol siempre deja espacio para la esperanza. Ahora la presión ya no solo es para el conjunto ecuatoriano.
Cruzeiro todavía no asegura nada. Boca Juniors deberá cerrar en casa bajo enorme exigencia y Universidad Católica se juega gran parte de su futuro este jueves en Santiago.
Barcelona SC llega como el equipo con menos margen de error, pero también como el conjunto que puede cambiar totalmente el panorama del grupo si consigue una victoria en Chile.
La Copa Libertadores vuelve a demostrar que ningún grupo se define antes de tiempo y que una sola victoria puede cambiarlo absolutamente todo.
