Independiente del Valle dejó sensaciones divididas en su debut internacional: mostró fútbol y superioridad en el arranque, pero terminó defendiendo con uñas y dientes para llevarse un empate desde territorio argentino. Al final firmó un 0-0 que vale oro.
El equipo ecuatoriano se plantó con personalidad en el primer tiempo en el siempre complicado Gigante de Arroyito. Fue más que su rival, dominó los tiempos y generó las ocasiones más claras, aunque sin la contundencia necesaria.
La más evidente estuvo en los pies de Matías Perelló, quien falló debajo del arco tras un centro preciso de Romero. A esa acción se sumó otra oportunidad clara de González, que llegó sin marca pero no se decidió a empujar el balón, dejando escapar una ventaja que parecía cuestión de tiempo.
Por su parte, Rosario Central dependió en gran medida del talento de Ángel Di María. El ‘Fideo’ fue el más desequilibrante, generando peligro constante, aunque se encontró con una sólida respuesta de Aldair Quintana, figura en la última línea de IDV.
Resistencia en el “infierno canalla”
El segundo tiempo cambió el guion. El cuadro argentino adelantó líneas y convirtió el partido en un asedio constante. La expulsión de Junior Sornoza condicionó completamente a IDV, que se vio obligado a replegarse y resistir.
Con un hombre menos, el equipo ecuatoriano mostró carácter. Aguantó las arremetidas, cerró espacios y sostuvo el resultado en uno de los escenarios más complejos del continente.
El pitazo final selló un empate con sabor a supervivencia. Independiente del Valle salió con vida del “infierno canalla”, el imponente estadio de Rosario Central, llevándose un punto que puede ser clave en sus aspiraciones dentro del grupo.
