Lionel Messi sorprendió al confesar que uno de sus mayores arrepentimientos personales es no haber aprendido inglés durante su juventud. El ocho veces ganador del Balón de Oro reflexionó sobre cómo su llegada temprana al FC Barcelona cambió su vida y relegó su formación académica, una experiencia que hoy influye directamente en la educación que busca para sus hijos.
El capitán de la selección argentina, Lionel Messi, considerado uno de los mejores futbolistas de la historia, ha hablado en distintas entrevistas sobre aspectos poco conocidos de su vida personal. Más allá de títulos y récords, el rosarino reconoció que no haber aprendido inglés es un pendiente que arrastra desde su adolescencia.
Ganador en ocho ocasiones del Balón de Oro, Messi explicó que su prioridad absoluta desde muy joven fue el fútbol. Su llegada al FC Barcelona cuando apenas tenía 13 años marcó un punto de inflexión en su historia.
¿Por qué Messi no aprendió inglés en su juventud?
Cuando el club catalán apostó por él tras su salida de Rosario, Messi se enfocó completamente en su desarrollo deportivo. Los entrenamientos, la adaptación a un nuevo país y la presión por consolidarse en el primer equipo absorbieron su tiempo y energía.
En ese contexto, la educación formal quedó en un segundo plano. Si bien completó estudios básicos, el aprendizaje de otros idiomas no fue una prioridad. Con el paso de los años y su proyección internacional —primero en Europa y luego en Estados Unidos con el Inter Miami CF—, el dominio del inglés se volvió una herramienta cada vez más relevante.
Messi admitió que hoy, con mayor madurez, entiende la importancia de manejar otro idioma, especialmente en un mundo globalizado donde el inglés es clave para la comunicación internacional, los negocios y la vida cotidiana fuera del campo.
¿Cómo influye este arrepentimiento en la educación de sus hijos?
La paternidad ha sido determinante en su cambio de perspectiva. Messi aseguró que busca inculcar en sus hijos la importancia de aprovechar las oportunidades educativas que él no tuvo o no priorizó.
“A mis hijos les digo que aprovechen, tienen una situación diferente”, ha señalado en entrevistas. Reconoce que, aunque nunca le faltó apoyo familiar —destacando el esfuerzo de su padre—, sus hijos crecen en un entorno distinto, con mayores recursos y estabilidad.
Sin renegar de todo lo que el fútbol le dio —disciplina, compromiso y valores—, el campeón del mundo con Argentina en el Mundial de Qatar 2022 demuestra que incluso las leyendas mantienen espacios para la autocrítica y el aprendizaje.
