El futbolista argentino Gianluca Prestianni compareció ante la UEFA tras la denuncia de Vinícius Júnior por presuntos insultos discriminatorios durante el partido entre Benfica y Real Madrid por la UEFA Champions League. Según reportes de ESPN, el jugador reconoció haber utilizado un insulto, aunque negó expresiones racistas.
La polémica se desató tras el encuentro disputado en el Estádio da Luz, en Lisboa, cuando Vinícius Jr. denunció haber recibido insultos desde el terreno de juego. En medio de la tensión del partido, el brasileño señaló que fue víctima de expresiones racistas, una acusación que reavivó el debate sobre discriminación en el fútbol europeo.
De acuerdo con información publicada por ESPN, Prestianni declaró ante la UEFA que llamó al delantero “maricón” y no “mono”, como se había denunciado inicialmente. El argentino sostuvo que utilizó el término en un contexto provocador, más cercano a un intento de desestabilización verbal que a un insulto racial.
Sin embargo, el caso no pierde gravedad. La normativa disciplinaria de la UEFA sanciona tanto actos de racismo como expresiones homofóbicas bajo el mismo marco de tolerancia cero contra la discriminación.
¿Qué sanción podría recibir Prestianni según la UEFA?
El reglamento disciplinario de la UEFA establece suspensiones severas para jugadores que incurran en conductas discriminatorias. En casos comprobados, las sanciones pueden alcanzar una suspensión mínima de diez partidos oficiales.
Si el organismo concluye que existió una expresión homofóbica, la sanción podría equipararse a la prevista para actos racistas. La diferencia radica en la tipificación del insulto, pero no necesariamente en la severidad del castigo.
Además, el propio Benfica anunció la apertura de una investigación interna para identificar y sancionar a aficionados que realizaron gestos racistas desde las gradas. En redes sociales circularon imágenes de hinchas imitando sonidos y gestos ofensivos dirigidos a Vinícius Jr.
¿Es igual de grave un insulto homofóbico que uno racista?
En términos disciplinarios, la UEFA considera ambas conductas como formas de discriminación. Organismos internacionales como la FIFA y campañas como “No to Racism” promueven la erradicación de cualquier expresión que atente contra la dignidad de los jugadores por motivos de raza, orientación sexual u origen.
