El nombre de Klaus Jungbluth vuelve a quedar escrito en la historia del deporte ecuatoriano. El fondista compitió en los 10 km de esquí de fondo en los Juegos Olímpicos de Invierno Milán-Cortina 2026 y logró algo inédito para el país: participar por segunda vez en una cita olímpica invernal.

El ecuatoriano completó la prueba de 10 kilómetros en el estadio de esquí de fondo de Tesero con un tiempo de 31:34 minutos, ubicándose en el puesto 111 entre 113 competidores. Más allá del resultado, el verdadero logro está en la constancia: Jungbluth se convirtió oficialmente en el primer deportista ecuatoriano en disputar dos Juegos Olímpicos de Invierno.
¿Por qué Klaus Jungbluth hizo historia en Milán-Cortina 2026?
La respuesta es simple pero potente: continuidad en un país sin tradición en deportes de nieve. Ecuador no es precisamente una potencia invernal. No tiene estaciones de esquí ni infraestructura para formar atletas en disciplinas como el esquí de fondo. Aun así, Jungbluth volvió a ponerse el dorsal olímpico ocho años después de su debut.

En los Juegos Olímpicos de Invierno de Pyeongchang 2018, el ecuatoriano ya había marcado un precedente al convertirse en el primer representante del país en competir en esquí de fondo y portar la bandera nacional en la ceremonia inaugural. En aquella ocasión terminó en el puesto 112 en la prueba de 15 km.
En 2026 mejoró un escalón en la clasificación. Puede parecer un detalle menor, pero en pruebas donde compiten atletas de potencias europeas con décadas de desarrollo técnico, cada avance tiene peso simbólico.
¿Qué significa este logro para el deporte ecuatoriano?

Más que una medalla, lo que deja Jungbluth es un mensaje: el deporte también se construye desde la perseverancia. Competir en dos ediciones olímpicas de invierno implica mantener el nivel, cumplir con exigentes marcas clasificatorias y sostener un proceso de preparación en el extranjero.
Su participación en Milán-Cortina 2026 confirma que Ecuador puede tener presencia en escenarios poco tradicionales. No se trata solo de resultados, sino de abrir camino.
