El piloto ecuatoriano, Sebastián Guayasamín, hizo uno de sus mejores Rally Dakar en el primer mes del 2026 quedándose con el undécimo puesto en la general de los autos SSV.
El mejor resultado de su vida deportiva se dio en el Dakar de enero de 2024 cuando culminó en el sexto puesto de la general en esta misma categoría de los automóviles. El piloto ecuatoriano ha corrido 12 veces en el Dakar y esta vez culminó la carrera con un auto y copiloto nuevos.
Este año, Guayasamín fue parte de un equipo portugués que tenía seis autos en competencia y fue el único de ellos que terminó la carrera. Sebastián, que está ranqueado entre los cinco mejores pilotos del mundo, se adaptó rápidamente a su copiloto, el español Pol Ros en un auto con prestaciones distintas que se necesita comprender bien antes de una competencia tan compleja. Eso se logra con muchos kilómetros de recorrido antes del Dakar, una lección que esta vez se aprendió muy bien.

“En la sexta etapa perdimos cuatro horas y media. Hasta ese punto marchábamos en el top 10 de la carrera, pero luego de ello bajamos al puesto 27. Después logramos recuperar terreno en las etapas posteriores. Fue una etapa 100% arena, con recorrido de 380 kilómetros de puro desierto. Yo no había conducido este auto antes. Estábamos en un auto con unos neumáticos más grandes de lo requerido y que no fueron bien elegidos por mi persona. A cinco kilómetros para la meta, ya de noche, nos quedamos sin gasolina por el sobre esfuerzo que hizo el motor a causa de estos neumáticos. Unos árabes que hacían turismo asomaron de la nada y me cedieron un galón de combustible que me sirvió para llegar a la meta. Todo fue porque me faltó experiencia para elegir mejor los detalles de los neumáticos como suspensión, peso y más. Además, me faltó hacer carreras previas con este vehículo”.

Guayasamín señala que ha corrido con copilotos de muchas partes como Argentina, Colombia, Perú, Chile, España, Portugal. Dice tener la condición de adaptarse rápidamente a su copiloto. “Elegí a Pol Ros por su profesionalismo y eso me demostró todo el tiempo. A sus 32 años de edad, supo manejar perfectamente la brújula y la hoja de ruta. En la séptima etapa, en pleno trayecto, vimos al gran Carlos Sainz perdido en el desierto. Él sabe lo que es ganar el Rally Dakar, pero esta vez había perdido una hora de tiempo. Allí, en estos sucesos, se aprecia la importancia de contar con un navegante como Pol Ros”, cuenta Sebastián.

Las bondades y retos de usar un auto nuevo y que no conoces muy bien.
Nuestro crédito ecuatoriano, Sebastián Guayasamín, usó en el Rally Dakar 2026, un auto nuevo ‘cero kilómetros’. El auto estuvo perfecto a nivel mecánico, pero el problema radicó en la sobrecarga que hubo por no elegir bien el tamaño de las llantas en un inicio. Esto es una de las lecciones que nos deja el Dakar, el desierto, las horas de trabajo, el largo del camino.
“Yo venía corriendo en un auto de la marca Can Am de 1.000 centímetros cúbicos con turbo, y ahora nos pasamos a un motor de 2.000 centímetros cúbicos, pero sin turbo. El motor es más pesado no es tan explosivo al acelerar y tiene el centro de gravedad más elevado, entonces hay que saber cómo ingresar bien a las curvas. El carro te hace unos extraños y a veces tienes la sensación que te vas a volcar. Son cosas que pasan con los autos que no se conoce muy bien. Ahora sabemos con mayor certeza que antes de una carrera así, hay que conducir muchas horas tu auto, para conocerlo super bien, en medio de todos los retos que hay todos los días en pleno desierto”.

¿Qué se viene en el futuro? Guayasamín sigue soñando en escalar más y más en las posiciones en el Dakar?
El promedio de edad de un piloto experimentado para correr este tipo de retos tan fuertes es de 50 y 55 años. Quiere decir que tengo aún tiempo por delante para seguir con mi sueño como deportista y de vida: ganar el Rally Dakar o estar algún día en el podio. Este año aprendí que necesitas mucho entrenamiento y hacer carreras en todo lado para conocer tu auto. Parece que ningún esfuerzo es suficiente, por ejemplo, a nivel físico y mental, pero siempre se puede mejorar”.

Los ganadores del Rally en los SSV fueron Brock Heger y su copiloto Max Eddy. ¿Qué hacen ellos para haberse quedado con la victoria en las últimas dos ediciones?
“Brock es un piloto que corre 10 carreras al año. Ellos corren dentro de un equipo de fábrica donde los autos son más ligeros. Yo estoy en un equipo privado que no tiene la información del auto como la tienen ellos al ser parte de un fabricante. Tienen muchas carreras y gran experiencia. El exceso de esfuerzo físico en una competencia tan dura te pasa factura, estoy con problemas de espalda y hombro, pero me voy recuperando. Al menos hasta marzo no tengo nada planeado”.

