Cristiano Ronaldo fue la cara visible del ambicioso proyecto de la Saudi Pro League, pero hoy su relación con el torneo atraviesa uno de sus momentos más tensos. El portugués, actual figura del Al-Nassr, habría manifestado su inconformidad con lo que considera un trato preferencial hacia el Al-Hilal, club que lidera el campeonato y que acaba de cerrar uno de los fichajes más impactantes del mercado: Karim Benzema. ¿Qué hay detrás del enojo de CR7 y por qué se habla de una rebelión interna?
Cristiano Ronaldo y el desequilibrio financiero en la Liga Saudí
Según información del diario portugués A Bola y fuentes cercanas a la Saudi Pro League, el malestar de Cristiano Ronaldo tiene un origen claro: la ampliación del margen financiero del Al-Hilal frente al resto de clubes. La llegada de Karim Benzema, con un salario cercano a los 100 millones de euros netos por temporada, fue el punto de quiebre.
El Al-Hilal no solo superó la oferta del Al-Ittihad, antiguo club de Benzema, sino que también dejó sin opciones al propio Al-Nassr, equipo de Cristiano. Esto alimentó la sospecha de un sistema que, aunque bajo un mismo paraguas institucional —el Fondo de Inversión Pública saudí (PIF)—, parece favorecer a ciertos clubes por encima de otros.
Desde 2023, cuando Ronaldo abrió la puerta al desembarco masivo de figuras del fútbol europeo en Arabia Saudí, el torneo creció en impacto mediático, pero no en equilibrio. Mientras el Al-Hilal ha invertido cerca de 647 millones de euros en jugadores como Neymar, Rúben Neves o Mitrovic, el Al-Nassr se quedó en 410 millones, una brecha que hoy se refleja en la tabla.
Al-Hilal, el poder real de la Saudi Pro League
El propio director general del Al-Hilal, Esteve Calzada, reconoció en declaraciones a la Cadena SER que el club maneja tres vías de financiamiento: ingresos orgánicos, apoyo gubernamental mediante el programa PFI y aportes de benefactores privados, como el príncipe Al-Walid. Un modelo que, aunque legal, genera ruido dentro de una liga que presume igualdad de condiciones.
La Saudi Pro League salió al cruce de las versiones y fue directa: ningún jugador, por importante que sea, decide más allá de su club. En un mensaje que muchos interpretaron como dirigido a Cristiano, la liga defendió la independencia de cada institución y recordó que Al-Nassr optó por no reforzarse en este mercado, mientras Al-Hilal sí lo hizo.
¿Ruptura o simple advertencia de Cristiano Ronaldo?
Más allá de comunicados y cifras, lo cierto es que Cristiano Ronaldo no cuestiona solo un fichaje, sino el modelo competitivo de una liga que él mismo ayudó a posicionar. Su inconformidad refleja una tensión inevitable: cuando el negocio crece más rápido que la equidad deportiva, incluso las mayores estrellas levantan la voz.
