La llegada de César Farías a Barcelona SC no solo marca un nuevo ciclo deportivo, sino que también reactivó uno de los debates más candentes del fútbol ecuatoriano: ¿Darío Benedetto puede convertirse en el gran fichaje del Ídolo para 2026?. El entrenador venezolano aterrizó en Guayaquil con discurso fuerte, memoria emocional y mensajes claros que ya generan expectativa en la hinchada amarilla.
Tras la salida inesperada de Ismael Rescalvo, la directiva apostó por Farías, un técnico con recorrido continental. “No es un paso cualquiera, es una responsabilidad con la historia de este gigante de América”, dijo el DT, dejando en claro que entiende el peso de dirigir a Barcelona Sporting Club, uno de los clubes más populares de Sudamérica.
¿Qué dijo César Farías sobre Darío Benedetto en Barcelona SC?
El nombre de Darío Benedetto volvió a escena con fuerza. Aunque Barcelona SC ya cerró la llegada del delantero uruguayo Sergio Núñez, Farías no esquivó el tema y fue directo: “A Darío lo dirigí en Xolos cuando tenía 23 años. Su carrera habla por sí sola. Es un jugador que sería el muñeco que le regalaríamos al pueblo si se pudiera”.
Las palabras no pasaron desapercibidas. Benedetto, ex Boca Juniors, hoy es jugador libre, tras su salida de Newell’s Old Boys, donde tuvo un paso corto y sin goles. A sus 35 años, su nombre sigue siendo sinónimo de jerarquía, experiencia internacional y peso mediático, tres factores clave para un club que apunta alto en LigaPro, Copa Libertadores y torneos Conmebol.
¿Barcelona SC realmente necesita a Benedetto para 2026?
Desde lo deportivo, el Ídolo busca un delantero de jerarquía que potencie un plantel joven y competitivo. Desde lo simbólico, Benedetto representa marketing, liderazgo y presión ofensiva, elementos que históricamente han marcado diferencias en el club amarillo.
Farías también apeló a lo emocional: recordó que su padre disputó una final de Copa Libertadores en el estadio Monumental y aseguró que la hinchada de Barcelona SC “no será público, será un jugador más”. Un mensaje directo al ADN del club y a una afición que exige títulos.
