El Australian Open 2026 será sin duda alguna un aporte económico importante para toda una ciudad. Según un reporte basado en datos del National Australia Bank (NAB), el Grand Slam de Melbourne proyecta inyectar más de 600 millones de dólares australianos a la economía local, en lo que se perfila como la edición más grande y rentable de los últimos años.
Y lo más loco: esto está pasando antes de que arranque el cuadro principal.
Opening Week: el estadio se llenó completamente
La famosa “Opening Week” se convirtió en un evento por sí solo. La jornada inaugural de la qualy en Melbourne Park registró 29.261 espectadores, casi cuatro veces más que el año anterior, y los siguientes días también mostraron tribunas con números altísimos.
Tennis Australia ha transformado el inicio del torneo en un festival: tenis de alto nivel, entretenimiento, zonas para niños, experiencias interactivas, música en vivo y una vibra que se siente más como un “mega evento de verano” que como una simple clasificación.
La economía juega su propio partido… y lo está ganando
El reporte destaca que el aumento de gasto podría crecer entre 7% y 10% respecto a la edición anterior, impulsando sectores como:
- Hoteles y hospedajes
- Restaurantes y bares
- Retail y comercios cercanos
- Turismo interno y visitantes internacionales
En 2025, zonas como Richmond y South Yarra ya habían sentido el golpe positivo del torneo, con un aumento notable en consumo y ocupación.
Un monstruo de asistencia: más de 1.2 millones en 2025
El Australian Open viene escalando como si estuviera en modo carrera: en 2025 alcanzó una asistencia total de 1.218.831 aficionados, superando a 2024 (1.110.657) y consolidando su tendencia de crecimiento.
Con este ritmo, el torneo ya es comparado en impacto con eventos gigantes de Australia como la Fórmula 1 de Melbourne o la gran final de la AFL, por su efecto directo en consumo, turismo y movimiento urbano.
