El 2026 del Paris Saint-Germain comienza con todos los pronósticos a favor; La Supercopa de Francia es el séptimo título que el club francés sumaria a sus vitrinas, confirmando su dominio y ambición en el inicio del nuevo año.
Uno de los grandes protagonistas del encuentro fue William Pacho, sólido e impecable en la zaga parisina. El defensor se impuso en los duelos individuales, recuperó balones clave y se consolidó como un muro defensivo que sostuvo el arco custodiado por Chevalier, aportando seguridad en los momentos más exigentes del partido.
En ofensiva, el encargado de abrir el marcador fue el Balón de Oro, Ousmane Dembélé. Una presión asfixiante provocó el error del rival y el PSG no perdonó. Con técnica, velocidad y jerarquía, “el Mosquito” sorprendió al arquero Rulli y encaminó a los parisinos hacia una nueva consagración.
En la segunda mitad del encuentro, Chevalier, en su intento por despejar el balón fuera del área, cometió una entrada imprudente que derivó en un penal a favor del Olympique de Marsella. Desde los once pasos, Mason Greenwood fue el encargado de ejecutar la pena máxima y, con gran sangre fría, no desaprovechó la oportunidad para igualar el marcador en favor del conjunto marsellés.
El segundo tanto del Olympique de Marsella llegó tras una equivocación de William Pacho al intentar interceptar un balón en un avance del rival. Sin embargo, lejos de quedar marcado por la acción, el defensor se reivindicó en los minutos finales del encuentro con una intervención defensiva excelente, recuperando el balón y liderando una rápida transición ofensiva.
Esa recuperación fue el inicio del contraataque que encaminó al PSG hacia el empate: el recién ingresado Gonzalo Ramos, con asistencia de Bradley Barcola, definió con precisión para igualar el marcador y mantener vivas las aspiraciones parisinas llevando el encuentro a los penales.
En la definición por penales, el PSG fue más certero completando todas sus oportunidades y Chevalier respondió con autoridad al detener su disparo, inclinando la balanza a favor del conjunto parisino.
De esta manera, el club inicia el 2026 levantando un nuevo trofeo y ratificando su condición de firme candidato, respaldado por figuras que marcan la diferencia en todas las líneas y por un William Pacho que continúa consolidándose como la pieza clave ecuatoriana en la defensa del campeón de Europa.
