Rolando Vera, uno de los máximos íconos del deporte ecuatoriano y conocido como el “Chasqui de Oro”, rinde un sentido homenaje a la competencia que marcó el punto más alto de su carrera deportiva y lo inscribió para siempre en la historia del atletismo nacional e internacional: la San Silvestre.
El deportista cuencano conquistó en cuatro ocasiones consecutivas la tradicional prueba brasileña, un logro inédito que lo convirtió en el ecuatoriano con más triunfos en esta carrera. Vera se subió a lo más alto del podio en las ediciones de 1986, 1987, 1988 y 1989, hazaña que lo consolidó como una de las grandes figuras del fondo en la llamada edad dorada del atletismo.

Su tetracampeonato se produjo en una etapa en la que la San Silvestre era considerada una de las competencias internacionales más prestigiosas del calendario atlético, al punto de convertirse en un referente global de la disciplina. El impacto de la prueba fue tal que su modelo inspiró la creación de carreras con el mismo nombre en ciudades como Oporto (Portugal), Bolzano (Italia), Madrid (España) y Buenos Aires (Argentina).
Además, con el paso de los años, el espíritu de la San Silvestre se replicó en distintas localidades de Costa Rica, Colombia y México, ampliando el legado de una competencia que Rolando Vera ayudó a engrandecer con sus históricas actuaciones.
Una perspectiva que prioriza el interés nacional y deportivo
Empezando una carrera que lo llevaría a la grandeza, Rolando Vera comenzó su camino en su tierra natal, Ecuador, aprovechando la ventaja de entrenar y competir a más de 2.000 metros de altura.
Una combinación de disciplina, enfoque mental y constancia fueron los factores que le permitieron alcanzar sus objetivos y destacarse en el atletismo internacional.
Hoy, el “Chasqui de Oro” busca transmitir ese mismo espíritu a la juventud ecuatoriana, para que su mensaje y propósito sigan creciendo y no se queden solo en el recuerdo de sus victorias. “Con orgullo digo soy ecuatoriano. Tengo la capacidad y el conocimiento para enfrentar cualquier reto que se presente allá afuera”, afirmó Vera, subrayando su compromiso de inspirar a las nuevas generaciones.
Su intención es que la mentalidad ganadora que lo llevó a la cima no solo permanezca como un testimonio histórico, sino que se convierta en un camino a seguir para el deporte y la juventud del país.
Un proyecto que busca la unión de todos
El “Chasqui de Oro” busca, a través de todos los espacios, fomentar la unión y la superación tanto deportiva como social en su Ecuador natal. Para ello, propone un proyecto inclusivo llamado “100 años, 100 personas, 100 árboles nativos”, en el que cada participante tendrá a su cargo la plantación de un árbol que llevará el nombre de un periodista o deportista destacado de la década de los 80, en reconocimiento a los triunfos que hicieron brillar al país.
La iniciativa se realizará en el cráter del volcán Pululagua, en un terreno donado por el propio Rolando Vera para el proyecto, buscando que el deporte, la historia y la conciencia ambiental se unan en un mismo legado para las futuras generaciones.
