El ecuatoriano Michael Morales consiguió una victoria histórica en el primer asalto ante Sean Brady, en el Madison Square Garden de Nueva York, un triunfo que lo acerca firmemente a la pelea por el título del peso wélter. El tricolor no solo mostró una superioridad física y técnica contundente, sino que capitalizó su actuación con una celebración junto a su familia y equipo por las calles de la Gran Manzana, reforzando su impacto mediático y deportivo.

La pelea inició con Morales imponiendo su distancia mediante un jab preciso, una estrategia que desconectó el ritmo del estadounidense. Brady intentó presionar con su reconocida lucha, pero el ecuatoriano respondió con una defensa impecable desde el clinch, impidiéndole cerrar los intentos de derribo y manteniendo el combate donde más ventaja tenía: el intercambio de pie.

El golpe decisivo llegó con un volado de derecha que estremeció al número dos del ranking wélter. Morales avanzó con agresividad calculada, conectó una ráfaga final de golpes y obligó al árbitro a detener el combate, firmando así uno de los nocauts más sólidos de la cartelera estelar de UFC 322.

¿Qué hizo Michael Morales tras su victoria en Nueva York?
Luego de su triunfo, Morales salió del Madison Square Garden envuelto en euforia. Acompañado por su madre, su prima y mánager Christel Chuchuca y parte de su equipo, el ecuatoriano celebró por las calles iluminadas de Manhattan. En videos difundidos por su entorno cercano, se lo ve compartiendo con fanáticos, firmando camisetas y posando en varios puntos icónicos de la ciudad.

La noche neoyorquina se convirtió en una extensión del triunfo: música latina, una cena con su círculo más cercano y el respaldo de la comunidad ecuatoriana residente en la ciudad completaron la jornada. Morales aseguró que la victoria “es apenas el inicio de lo que viene”, dejando claro que su objetivo inmediato es disputar el cinturón de las 170 libras.

¿Cuál es el siguiente paso del ecuatoriano en la división wélter?
Con este resultado, Michael Morales amplió su récord a 19-0 y se posicionó como el contendiente natural de la división. Su victoria sobre un top 2 del ranking aumenta su visibilidad, lo instala en el radar directo de los matchmakers de UFC y potencia su camino hacia la final por el título.

