El humo del cigarrillo contiene más de 6.000 compuestos químicos diferentes, de los cuales más de 100 están clasificados por autoridades de salud pública como causas o causas potenciales de enfermedades relacionadas con el tabaquismo.
La combustión del tabaco en la mira
Al encender un cigarrillo, el calentamiento a altas temperaturas del tabaco en presencia de oxígeno da lugar a la combustión, que hace que el tabaco se queme y produzca humo.
En este proceso de combustión, la temperatura en la punta del tabaco puede elevarse hasta los 900º C. Estas altas temperaturas provocan la generación de más de 6.000 sustancias químicas, de las cuales más de 100 están clasificadas por autoridades de salud pública como causas o causas potenciales de enfermedades relacionadas con el tabaquismo.
Los estudios científicos han demostrado que, a medida que aumenta la temperatura del tabaco, aumentan los niveles de sustancias químicas nocivas que se forman. “Al menos 70 se sabe que causan cáncer”, según afirma la ACS, y son conocidos como carcinógenos que pueden provocar enfermedades en el corazón y los pulmones, entre otras afecciones graves,
La nicotina también se desprende de esta “quema” de cigarrillo, pero “es un compuesto químico común que se encuentra en la planta del tabaco, cuyo efecto es generar adicción al tabaco pero no provocar cáncer directamente”, de acuerdo al Código Europeo contra el Cáncer, de la Agencia Internacional de Investigación contra el Cáncer de la Organización Mundial de la Salud.

¿Cómo eliminar la combustión para reducir el riesgo?
La tecnología en este sentido ha buscado nuevas opciones para reducir el riesgo de las personas que fuman. Una de ellas es buscar alternativas para la eliminación del proceso de combustión al momento de encender un cigarrillo.
Por ejemplo, los cigarrillos electrónicos y productos de tabaco calentado, “son en promedio 95% menos nocivos que el cigarrillo tradicional”, según la Public Health England, la agencia ejecutiva del Departamento de Salud del Reino Unido.
Según explica la Asociación Americana contra el Cáncer (ACS, por sus siglas en inglés), por ejemplo, los productos de tabaco calentado hacen uso de una fuente de calor que tiene la función específica de calentar los cartuchos o cápsulas contenedoras del tabaco.
El calor inducido de la fuente provoca la liberación de la nicotina (junto con otras sustancias) que luego pueden ser inhaladas hacia los pulmones sin que el tabaco se caliente lo suficiente como para alcanzar a quemarse (combustión), liberando menor concentración de estas sustancias químicas nocivas que los cigarrillos convencionales.
— Asociación Americana contra el Cáncer, ACS por sus siglas en inglés.
En promedio, según la ACS, “los productos de tabaco calentado son responsables de un número menor de muertes que sus contrapartes que sí producen humo”, y aunque algunos de estos productos expongan a los consumidores a concentraciones menores de las sustancias químicas del tabaco, no están exentos de riesgos.
Entre Itabsa y Metro Ecuador existen acuerdos comerciales a efectos de publicar este artículo.
