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Katherin Miño: Epicentro, de Puntonet, será el data center más moderno del país

Puntonet impulsa Epicentro, un Data Center estratégico con una inversión proyectada de hasta 100 millones de dólares en Ecuador.

Katherin Miño, CEO de Puntonet
Katherin Miño, CEO de Puntonet (Cortesía)

Hablar de infraestructura digital ya no es solo un asunto técnico, es un tema estratégico de país. En este sentido, Puntonet, empresa ecuatoriana con más de 26 años en el mercado de telecomunicaciones, anunció la construcción de Epicentro, un Data Center que proyecta convertirse en uno de los más modernos de la región. La inversión inicial será de 20 millones de dólares en su primera etapa, con una proyección que podría alcanzar los 100 millones en su desarrollo total.

Conversamos con Katherin Miño, CEO de Puntonet desde 2012, sobre el alcance de este proyecto, el concepto de soberanía de datos, la preparación del país frente a la inteligencia artificial y el liderazgo empresarial en tiempos de transformación tecnológica.

En 2021, Puntonet firmó un compromiso importante de inversión en infraestructura. ¿Cómo ha evolucionado la compañía desde entonces?

—En 2021 firmamos un contrato de inversión con el Gobierno Nacional que implicaba destinar más de 50 millones de dólares en redes de fibra óptica a lo largo del país. No solo lo cumplimos, sino que lo superamos. En promedio, hemos invertido cerca de 25 millones de dólares por año en expansión de red, fortalecimiento de infraestructura y modernización tecnológica. Lo más relevante es que no nos concentramos únicamente en zonas urbanas, sino que ampliamos la conectividad hacia zonas rurales, donde la brecha digital sigue siendo un desafío estructural.

Esa expansión generó nuevas necesidades. Cuando llevas fibra óptica, inmediatamente surgen requerimientos de ciberseguridad para empresas, soluciones de cloud computing, respaldo de información y mayor personalización para clientes residenciales. El consumidor cambió radicalmente: ahora exige hiperpersonalización, estabilidad, velocidad y seguridad. Entonces, la inversión en red fue el primer paso, pero era evidente que necesitábamos ir hacia una infraestructura crítica más robusta.


Además, cada inversión genera empleo. Incorporamos entre 100 y 150 nuevos talentos por año hasta 2024.

En este escenario, ¿qué representa Epicentro?

—Epicentro es la consecuencia natural de esa estrategia. Actualmente operamos seis centros de datos de menor escala, pero sabíamos que el crecimiento exponencial de la generación de datos exigía una infraestructura mucho mayor. En Ecuador existen apenas cuatro Data Centers certificados; Epicentro será el quinto y el más grande del país.

Un Data Center es un espacio altamente seguro donde se alojan servidores, en los cuales se alojan datos: transacciones bancarias, compras electrónicas, información empresarial, historiales médicos, absolutamente todo. Cada acción digital genera datos, y esa información necesita almacenamiento, procesamiento y protección.

Epicentro tendrá aproximadamente 8.000 metros cuadrados de construcción y comenzará con una primera fase de 250 racks listos para alojar servidores. Está diseñado bajo estándares internacionales de disponibilidad, eficiencia energética y seguridad. La primera etapa representa una inversión de 20 millones de dólares, pero el proyecto completo puede llegar a 100 millones.

Entrevista CEO a CEO
Entrevista CEO a CEO Katherin Miño, CEO de Puntonet, y Hernán Cueva, CEO de Metro Ecuador. (Cortesía)

¿Qué impacto tendrá Epicentro en la competitividad del país?

—Un Data Center moderno no es solo un edificio con servidores. Es infraestructura estratégica para el desarrollo económico. Las empresas que quieran instalarse en Ecuador, especialmente del sector financiero, tecnológico o de comercio electrónico, necesitan garantías de procesamiento local, baja latencia y seguridad certificada.

Epicentro permitirá alojar infraestructura crítica dentro del territorio nacional, reducir dependencia externa y mejorar tiempos de respuesta. Eso impacta directamente en productividad, innovación y atracción de inversión extranjera.

Además, la infraestructura digital se convierte en habilitador de nuevas industrias. Sin Data Centers robustos no puedes desarrollar inteligencia artificial, fintechs avanzadas, servicios digitales gubernamentales de alto rendimiento o plataformas de comercio electrónico de gran escala.

¿Qué retos operativos implica manejar una infraestructura de esta magnitud?

— Son múltiples. Desde el punto de vista técnico, la gestión energética es uno de los mayores desafíos. Los Data Centers consumen grandes cantidades de energía y requieren sistemas de climatización especializados. Quito, por su altitud y clima, ofrece ventajas naturales para optimizar eficiencia térmica, pero aun así debemos incorporar tecnologías de refrigeración inteligente y monitoreo constante.

También está el desafío del talento. Manejar un Data Center de 8.000 metros cuadrados y alta densidad de cómputo requiere perfiles especializados en redes, ciberseguridad, operación de infraestructura crítica y gestión energética. Parte de nuestra estrategia es formar talento interno y complementar con asesoría internacional para adoptar mejores prácticas.

Desde el punto de vista comercial, implica educar al mercado. Muchas empresas aún no dimensionan el riesgo de no tener respaldo adecuado de su información. Debemos explicar qué significa latencia, redundancia, disaster recovery, nube híbrida. Ese proceso de evangelización es tan importante como la construcción física.

En este tema, la soberanía de datos es un concepto clave en este momento...

—Durante años fuimos consumidores de tecnología. Nuestros datos se almacenaban en nubes públicas fuera del país. Pero hoy debemos preguntarnos: ¿qué jurisdicción protege esa información?, ¿qué legislación aplica?, ¿qué pasa si existe un conflicto internacional o una falla masiva en esas plataformas?

La soberanía de datos implica que la información estratégica de empresas y ciudadanos esté dentro del territorio nacional, bajo normativas locales y con mayor control. En el sector financiero, por ejemplo, ya existe regulación que obliga a que los datos estén en Ecuador. Pero más allá de la ley, se trata de confianza digital.

Cuando los datos están localmente, se reducen tiempos de respuesta, mejora la latencia, aumenta la seguridad y se fortalece la competitividad. No podemos seguir siendo solo consumidores de tecnología; Ecuador tiene que producirla y gestionarla.

¿Cómo se conecta esto con inteligencia artificial?

—La inteligencia artificial necesita datos. Sin datos no existe IA. En Ecuador todavía estamos en etapas iniciales de analítica avanzada y Big Data, pero la tendencia es clara. Los modelos prescriptivos evolucionarán hacia inteligencia artificial aplicada a banca, retail, salud y gobierno.

Epicentro está diseñado para soportar alta densidad de cómputo y, en el futuro, infraestructura especializada como GPUs para procesamiento intensivo. Puede que hoy el mercado ecuatoriano aún no demande eso masivamente, pero debemos prepararnos antes de que llegue la ola. Un líder empresarial no puede reaccionar cuando el mercado ya cambió; debe anticiparse.

¿Qué certificaciones respaldan el proyecto?

—Estamos trabajando en certificaciones internacionales como ISO 27001 para seguridad de la información, PCI para el sector financiero, estándares de operación reconocidos globalmente y certificación LEED en sostenibilidad. Pero más allá del documento, lo importante es vivir el estándar. No se trata de tener un certificado en la pared, sino de garantizar disponibilidad, eficiencia energética y continuidad operativa real.

¿Cómo está hoy el mercado ecuatoriano de telecomunicaciones?

—Es un mercado profundamente desafiante y en transformación permanente. Si lo analizamos desde el punto de vista estructural, es una industria intensiva en capital, con altos costos de infraestructura, inversión constante en tecnología y márgenes cada vez más presionados por la competencia. Pero además de los desafíos propios del negocio, en Ecuador enfrentamos una realidad particular: la informalidad.

Se estima que existen cerca de 1.100 proveedores no regulados en el país. Eso significa que cerca del 30% del mercado puede estar operando sin cumplir estándares técnicos, regulatorios ni fiscales. Y cuando hablamos de informalidad, no solo hablamos de competencia en precios; hablamos de calidad de servicio, seguridad de datos y sostenibilidad del ecosistema. Las empresas formales invertimos millones de dólares cada año en infraestructura, cumplimiento normativo, talento especializado y certificaciones. Esa inversión no siempre puede reflejarse en precios bajos, porque detrás hay responsabilidad y respaldo.

Puntonet está ubicado entre las empresas más grandes del país, pero lo relevante es entender la dinámica. El ticket promedio por cliente tiende a disminuir porque el consumidor cada vez exige más velocidad por menos precio, mientras que nuestros costos siguen creciendo: fibra óptica, equipamiento, energía, mantenimiento, licencias tecnológicas, seguridad.

Además, estamos en una etapa donde la conectividad dejó de ser un diferencial y pasó a ser una expectativa básica. Entonces, la presión sobre la operación es constante. La disponibilidad debe acercarse al 100%, y eso implica redundancias, respaldo eléctrico, monitoreo permanente.

Pero también hay una oportunidad enorme. Ecuador todavía tiene espacio para crecer en digitalización empresarial. Muchas pymes están en proceso de migrar a soluciones en la nube, de profesionalizar su ciberseguridad, de incorporar comercio electrónico o sistemas de gestión en línea.

Otro factor que impacta el mercado es la cultura digital. Aún existe desconocimiento técnico sobre cómo funcionan las redes, cómo influyen los dispositivos, cómo afecta la ubicación de los equipos dentro del hogar. Eso genera reclamos que muchas veces no tienen relación directa con la red externa. Entonces, además de operar infraestructura, debemos acercarnos con mayor información al usuario.

En resumen, el mercado ecuatoriano es competitivo, desafiante y en proceso de maduración. La clave será formalizarlo, elevar estándares y apostar por infraestructura crítica que permita sostener el crecimiento digital del país.

En ese contexto, ¿cómo se diferencia Puntonet frente a sus competidores?

—Nuestra diferenciación está en tres pilares. Primero, la infraestructura. Operamos más de 60.000 kilómetros de red de acceso y presencia en 22 provincias del país. Eso significa que no dependemos exclusivamente de terceros para sostener nuestra operación. Cuando tienes red propia, puedes controlar calidad, tiempos de respuesta y expansión estratégica.

Segundo, la visión de largo plazo. Epicentro no es una reacción al mercado; es una anticipación. Mientras otros actores pueden estar enfocados en el corto plazo o en competir únicamente por precio, nosotros estamos invirtiendo en infraestructura crítica que posicionará a Ecuador dentro del mapa regional de Data Centers avanzados.

Tercero, la integración de soluciones. No solo ofrecemos conectividad. Ofrecemos servicios de cloud, ciberseguridad, data center, soluciones empresariales personalizadas y verticales especializados como el segmento gamer. Hoy el cliente empresarial no busca solo internet; busca estabilidad operativa, respaldo, continuidad del negocio.

¿Cuál es su visión para Puntonet en los próximos cinco años?

—Consolidarnos como actor clave del ecosistema digital ecuatoriano. Epicentro es un paso fundamental, pero también seguiremos invirtiendo en expansión de red, innovación en servicios y fortalecimiento de talento.

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