Italia dio un paso histórico en la lucha contra la violencia de género. La Cámara de Diputados aprobó por unanimidad —237 votos a favor y ninguno en contra— la ley que incorpora el feminicidio como un delito autónomo dentro del Código Penal.
La norma, ya avalada por el Senado en julio, crea el nuevo artículo 577-bis, que impone cadena perpetua cuando el homicidio de una mujer esté motivado por odio de género, discriminación, control, posesión o dominio, así como por represalias ante el rechazo de relaciones afectivas o la restricción de libertades individuales.
Un consenso político inusual en torno a la violencia de género
La aprobación evidenció un momento de cohesión poco frecuente en la política italiana.
Desde Fratelli d’Italia hasta el Partido Democrático, pasando por M5S, Forza Italia y la Lega, todo el arco parlamentario votó a favor.
La primera ministra Giorgia Meloni celebró el resultado y lo calificó como “una señal importante de unidad contra la barbarie de la violencia hacia las mujeres”, destacando también los avances previos en el Código Rojo y el aumento del presupuesto para centros de atención.
Desde el PD, el senador Filippo Sensi reconoció el avance, aunque criticó la falta de celeridad en la ley complementaria sobre consentimiento libre en delitos sexuales.
¿Qué establece el nuevo artículo 577-bis?
El tipo penal incorpora tres pilares fundamentales:
- Cadena perpetua para homicidios motivados por razones de género.
- Reconocimiento de dinámicas de control, posesión y dominio como agravantes.
- Ampliación de medidas de protección para víctimas, sobrevivientes y huérfanos.
Entre las disposiciones adicionales destacan:
- Restricción de permisos para condenados por feminicidio.
- Patrocinio jurídico gratuito sin requisitos económicos para víctimas de intentos de feminicidio.
- Mayor respaldo legal y psicológico para huérfanos.
- Formación obligatoria sobre violencia de género para magistrados y personal sanitario.
- Informe anual del Ministerio de Justicia sobre el impacto de la normativa.
Un país golpeado por cifras alarmantes
El consenso no sorprende si se mira el contexto. En 2024, Italia registró 106 feminicidios, equivalentes al 91% de los asesinatos de mujeres, la mayoría cometidos por parejas o exparejas. Además, el 36% de los agresores se suicidó tras el crimen.
En 2025, hasta noviembre, el colectivo Non Una di Meno reporta 77 feminicidios confirmados y 68 intentos, con casos distribuidos en 17 regiones.
Según ISTAT, la violencia de género afecta al 31,9% de las mujeres italianas entre 16 y 75 años, es decir, a 6,4 millones de personas. Los datos recientes muestran:
- 12.424 denuncias por maltrato familiar (+5% respecto a 2023).
- 8.592 denuncias por stalking, con mujeres como víctimas en el 74% de los casos.
- 327 homicidios totales en 2024, una ligera disminución del 2,1%.

