En la madrugada del jueves 28 de agosto de 2025, un hombre que laboraba como mensajero en el Municipio de Guayaquil, junto a su esposa y su hija, fueron asesinados en su domicilio del sector Flor de Bastión.
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El crimen, perpetrado alrededor de las 02:00 por sujetos armados presuntamente vinculados a la banda criminal Los Tiguerones, estaría relacionado con una exigencia de extorsión de USD 50 000. El único sobreviviente del atentado es su nieto de un año y medio, quien quedó bajo el cuidado de familiares.
¿Cómo sucedió el ataque?
Según la Policía Nacional, los atacantes abrieron fuego contra la fachada, rompieron los vidrios y dañaron el vehículo familiar estacionado en el garaje. Luego de forzar la entrada, ingresaron al domicilio y ejecutaron a los tres miembros de la familia mientras dormían. Se presume que el móvil fue la negativa a pagar la extorsión —conocida como “vacuna”— impuesta por la organización criminal.
La comunidad los describe como una familia religiosa, miembros de una congregación evangélica local. El padre, dedicado a su trabajo municipal durante más de dos décadas, no tenía antecedentes penales.
¿Qué dijo el alcalde Áquiles Álvarez?
El alcalde escribió en su cuenta de X que “no hay palabras para calmar este dolor, pero sí acciones”, y anunció que el Municipio, a través de la DASE, asumirá los gastos para una “despedida digna” para el funcionario y su familia. También criticó la falta de coordinación con el gobierno central para fortalecer la seguridad en la ciudad y advirtió que el dolor no se mitiga con tuits efímeros.
El asesinato de esta familia en Flor de Bastión conmociona a Guayaquil y visibiliza el grave problema de las extorsiones en zonas vulnerables. La investigación continúa, mientras se intensifican los operativos para desarticular la banda criminal responsable y proteger a la comunidad afectada.