El hogar es considerado un espacio de descanso, protección y tranquilidad. Sin embargo, muchas personas creen que las malas energías pueden acumularse debido al estrés, las discusiones o las preocupaciones diarias.
Por esta razón, existen prácticas tradicionales que buscan purificar el ambiente y recuperar el equilibrio emocional. El objetivo de estas técnicas es crear un entorno más armonioso, positivo y tranquilo.
Limpieza física: el primer paso
Antes de realizar cualquier ritual, especialistas recomiendan empezar con una limpieza profunda.
Eliminar el polvo, organizar los espacios y deshacerse de objetos innecesarios ayuda a renovar el ambiente.
Abrir puertas y ventanas es fundamental. La circulación de aire permite renovar la energía y eliminar la sensación de pesadez.
Se recomienda hacerlo durante la mañana.

Uso de incienso o hierbas naturales
Una de las prácticas más comunes es el uso de elementos naturales.
Entre los más utilizados están:
- Incienso
- Palo santo
- Ruda
- Salvia
Estos elementos se usan como símbolo de limpieza energética.

La intención es fundamental
Especialistas coinciden en que el aspecto más importante es la intención de la persona. El bienestar emocional influye directamente en el ambiente del hogar. Practicar hábitos positivos puede mejorar la percepción del espacio.
