Noticias

Continental Tire aumentó las exportaciones durante la pandemia

Continental Tire Andina, líder en la producción y distribución de neumáticos del país, este 2021, celebra su 150 aniversario en la industria. Pese a que el año pasado tuvo sus dificultades debido a la pandemia de Covid-19, la empresa está orgullosa del trabajo realizado.

Jorge Almeida, Presidente Ejecutivo de Continental Tire Andina, nos cuenta qué medidas se tomaron en el 2020 para afrontar la pandemia y nos comparte su visión de qué esperar en el transcurso de este 2021.

¿Qué impacto tuvo la pandemia en Continental Tire?

Desde el 16 de marzo decidimos cerrar operaciones. Pese a que siendo parte del sector exportador teníamos la autorización para continuar trabajando, decidimos hacerlo de esta manera por precaución y para tomar las medidas de bioseguridad en nuestra fábrica, donde hay contacto físico entre las personas. Es por eso que, en primer lugar, decidimos salvaguardar la salud de nuestros empleados.

Como segunda acción, teníamos que resolver cómo podíamos activarnos para dar el servicio a los sectores que continuaron operando durante la emergencia, como el transporte de alimentos o de seguridad que tenían que seguir funcionando. Esto nos puso muchos desafíos, ya que no solo debíamos ocuparnos de la fábrica de neumáticos, sino la cadena de talleres que dan servicio a los usuarios. Al inicio fue muy complejo porque nadie sabía cómo se debían hacer las cosas.

Pero en gran medida estuvimos cerrados también por una falta de demanda, porque todo la movilidad se vio restringida en un inicio. En ese momento, teníamos lo mínimo para dar servicio al usuario final, pero estuvimos sin fabricar neumáticos en torno a dos meses.

Sin embargo, durante ese tiempo de cierre estuvimos gestionando la mejor manera de salvaguardar la salud de nuestra empresa, en temas de tesorería como el flujo de caja, financiamiento, entre otros mecanismos. Tomando muchas medidas, pero cumpliendo todas las obligaciones legales, hoy estamos orgullosos de decir que mantenemos el mismo empleo que antes de la crisis, a pesar del impacto tan fuerte que hemos tenido en cuanto a la producción, la cual bajó en torno al 30% con respecto al 2019.

Fueron semanas difíciles pero teníamos que intentar salvaguardar el empleo y la empresa para lograr que la crisis no nos dañara en el mediano y largo plazo.

Poco a poco los mercados se fueron reactivando. Nosotros tenemos varios segmentos de producto que se afectaron en diferente medida, por ejemplo, el neumático ligero tuvo un impacto superior porque tuvo menos movimiento que el utilizado por transporte de carga, de igual forma se vió afectado el segmento de transporte de personas, actividad que estuvo detenida por algunos meses.

¿Qué pasó a nivel regional y qué oportunidades se presentaron?

El impacto de la pandemia fue muy diferente en la región. Para tener una idea, nuestra facturación bajó en torno al 22%, de lo cual un 25% corresponde a la caída que experimentamos en Ecuador. En Colombia, Bolivia, Perú y Chile, tuvimos una reducción en un 30%.

Sin embargo, aprovechamos el incremento de las exportaciones a EEUU que se registraron por encima de los niveles de 2019. En ese país, la recuperación del consumo fue más rápida que la producción, la cual se detuvo por todos los problemas de bioseguridad que debíamos solucionar para regresar a la planta. Pero, al final, pese a que en la región hubo pérdidas, con el incremento en las exportaciones logramos terminar con un 22% de facturación menos que el 2019.

Como balance, las pérdidas fueron importantes pero una de las grandes fortalezas de la empresa es que al final del día fuimos capaces de generar flujo de caja positivo, un resultado fantástico logrado con mucho sacrificio, manteniendo el empleo. Eso es algo de lo que estamos orgullosos, además de conseguir una comunicación abierta y positiva con el comité de empresa y los diferentes colectivos de trabajadores.

Además, al estar muy avanzados en el tema tecnológico, fuera del trabajo de planta, se pudo concretar el home office y se fueron revisando protocolos para irnos incorporando poco a poco al trabajo presencial. Se hicieron cercos epidemiológicos cada vez que identificábamos cualquier situación, entre otras acciones.Cabe destacar, y estamos orgullosos, de no haber tenido ningún tipo de contagio interno en nuestra población.

¿Cuántos colaboradores son parte de Continental en la región?

Estamos en torno a las mil personas, pero me gusta más decir que somos mil familias.

¿En tema del ‘home office’, cómo se organizaron?

Hemos pasado por diferentes fases. Al inicio, el 100% de los colaboradores estuvieron en teletrabajo, luego empezamos con un 30% de capacidad, y llegamos a un 50%, cifra en la que nos hemos mantenido cumpliendo con todos los requisitos de bioseguridad.

En cuanto al ‘home office’, comparto la frase de un amigo: «ahora todos los días son lunes». Eso describe un poco lo que nos pasó. Se iniciaba la jornada laboral un poco antes de lo habitual porque no tenías que ir a ningún sitio y ya tenías el computador encendido.

Aunque hemos tenido una buena experiencia en el teletrabajo, también creo que el contacto humano es importante. No podemos compararlo a lo que teníamos antes de la pandemia y no va a ser igual, pero sí hay algunos procesos que son importantes hacerlos cara a cara.

Creo que esta pandemia nos ha hecho romper paradigmas. Antes no éramos capaces de hacer algo porque no confiábamos, nos daba un poco de miedo o vértigo dar algunos pasos, teníamos dudas de si íbamos a tener la misma eficiencia en casa que cuando lo hacemos presencial. Pero hemos visto que cuando a la gente le das esa capacidad de reacción lo hacen bien y estoy muy contento.

De hecho, ahora vamos a cambiar de oficinas. Vamos a ir por un concepto mucho más abierto, vamos a intentar que la gente no tenga un sitio fijo sino que se conecte donde tenga disponibilidad, es decir, un trabajo que ya se estaba haciendo más habitual en otras partes del mundo.

La gente trabaja muchísimo, está comprometida, y la idea no es tenerlos en una oficina cerrada controlándoles, sino darles la libertad para que ellos trabajen. La experiencia en este sentido ha sido positiva.

¿Qué visión se tiene para este nuevo año?

Todos los años tenemos un lema que es presentado en una convención. Este año hablamos de Re-evolución. Continental Tire cumple este 2021, 150 años como marca, lo cual es un hito. Hemos pasado por pandemias, guerras mundiales, crisis financieras, y todo este trayecto ha sido una evolución constante.

Nuestra visión es el cambio, incluso antes de la pandemia vimos esa necesidad: si el cambio va más rápido que lo que eres capaz de hacer, es una cuestión de tiempo que mueras.

Con 150 años operando, creemos en la evolución constante. El año pasado nos ha enseñado que el cambio es más rápido que nunca, por lo que debemos ser lo suficientemente ágiles para adaptarnos y estar al día en este mercado tan complejo que vivimos.

¿Qué expectativas se vienen para el futuro?

Sabemos que diversos factores de la economía o situaciones impactarán más fuerte en la región que en otras, pero ahora más que nunca debemos ser inteligentes. Cuando hablamos de la compra de un neumático, no implica solo el tema de precio sino de calidad.

Muchas veces el ecuatoriano valora más lo de fuera que lo que se hace en el país, aunque el producto sea de última tecnología y estemos exportándolo. Creo que para empresas como Continental Tire, que buscamos exportar y generar valor para el país, es importante que la gente tenga ese conocimiento.

Por último, quisiera referirme al tema de educación vial. La ciudadanía debe conocer por qué es importante contar con un neumático en buen estado. En países como Alemania, por ejemplo, la educación vial es altísima y ellos mismos realizan pruebas independiente para probar la calidad y eficiencia de neumáticos.

Esta es una forma de educar a la población, porque no solo hablamos de llantas sino de un producto de seguridad: el neumático es el único elemento en contacto con la superficie cuando uno va en un vehículo a 90 km/h. Su calidad y eficiencia tiene una diferencia muy significativa en el momento de un siniestro.

Creo que estas situaciones son importantes para el análisis a nivel de industria y llegar al consumidor con este mensaje.

En cuanto al país, seguir luchando y fortalecer esta capacidad de adaptarse y ser flexible en el mundo de hoy. Invitar a que todos actuemos así en nuestras empresas, en nuestra forma de ser, y que esta cercanía que nos da la tecnología en el contexto de pandemia no evite que en algún momento tengamos esa cercanía personal que necesitamos.

Tags

Lo Último


Te recomendamos