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Noticias 13/04/2020

El nuevo peligro que viene de China, y no es otro coronavirus

La pandemia del coronavirus ha dejado en evidencia la falta de preparación de la mayoría de gobiernos para hacer frente a esta emergencia sanitaria. Precisamente, nuevos actores quieren sacar provecho de esta desesperante situación.

Inversionistas oportunistas del gigante asiático vieron un nuevo negocio en la crisis desatada por la pandemia del COVID-19 que golpea a todo el planeta. Sin embargo, los estándares que cumplen están lejos de conseguir certificación en los Estados Unidos y Europa.

Son varios los países que ya devolvieron material sanitario de pésima calidad a sus productores chinos. Holanda y España, por ejemplo, fueron pioneros en las denuncias sobre el material defectuoso y que no cumplía con los requerimientos básicos.

La crisis en los productos de mala calidad crece al tiempo que China quiere mostrarse al mundo como un gran benefactor y limpiar su imagen. Esto tras haber ocultado en reiteradas oportunidades la gravedad del brote nacido en Wuhan.

Falsificación de certificados

Algunos de los nuevos empresarios de insumos de la salud incluso falsifican certificados para poder exportar. Esto bajo la posible complicidad de algunos funcionarios del régimen.

Las máscaras que están produciendo las flamantes empresas de la salud chinas son KN95, similares pero no idénticas a las N95. Las últimas son las recomendadas para uso medicinal, ya que los protege del virus SARS-CoV-2 que produce el COVID-19.

Las producidas en China también filtra el 95 por ciento de las partículas en el aire, pero no están clasificadas como de grado médico.

Exportadores de insumos

China se convirtió en los últimos meses en el mayor productor y exportador de protectores médicos. Ya son alrededor de 20 mil las fábricas que expanden los productos. De aquellas, solo 1.500 están certificadas para realizar máscaras faciales de calidad médica.