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Noticias 21/10/2019

Permaneció ebrio por años, porque su cuerpo producía alcohol

En 2011 un paciente comenzó a quejarse de pérdida de memoria, episodios de depresión, comportamiento agresivo y cambios mentales. El caso fue dado a conocer el domingo 20 de octubre por la revista New Scientist.

Varios médicos trataron de identificar las verdaderas razones de este problema, pero sin lograr éxito alguno. Incluso el sujeto tuvo que acudir a un psiquiatra para que le receten antidepresivos, sin tener resultados.

El extraño síndrome convirtió el organismo en una especie de fábrica de cerveza, una condición que lo hacía sentir embriagado sin haber consumido una gota de alcohol. El problema aquejó al ciudadano estadounidense por más de seis años.

Su estado de salud comenzó a desembocar en serie de inconvenientes y una mañana fue arrestado por presunta conducción en estado de embriaguez. Las pruebas clínicas revelaron un nivel de alcohol en la sangre de 200 miligramos por decilitro.

El valor equivalente al consumo de 10 cervezas, era capaz de producir confusión, desorientación, dificultad al hablar y deterioro de equilibrio. Él buscó un tratamiento en la clínica del estado de Ohio, Estados Unidos, donde se reveló la verdadera causa de este padecimiento.

En las nueva pruebas de laboratorio se reveló la presencia, en su intestino, de Saccharomyces Cerevisiae, un hongo unicelular conocido como levadura de cerveza, capaz de fermentar carbohidratos y convertirlos en etanol.

En simples palabras, el hombre padece el síndrome de fermentación intestinal. Fue sometido, en primera instancia, a una estricta dieta de carbohidratos, pero no le prescribieron ninguna terapia antimicótica.

Después de sufrir una recaída, lo que le causó una grave caída que desembocó en un sangrado intracraneal, el sujeto recurrió a expertos de a Universidad de Richmond quienes usaron terapias antifúngicas y probiótico para tratar la cicroflora intestinal.

El paciente no solo se liberó de las incómodas consecuencias, sino que también disipó las dudas e incredulidad de quienes lo rodeaban.

“Aproximadamente un año y medio después, él permanece asintomático y ha retomado su estilo de vida anterior, incluida una dieta normal. Mientras sigue comprobando esporádicamente sus niveles de alcohol”, resaltaron los investigadores”.

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