9 de Octubre: Así se firmó el Acta de Independencia de Guayaquil

Por Andrea Martinez

El 9 de octubre es el día más importante en la historia de Guayaquil, con el cual se sella la gesta independentista en el territorio que hoy conocemos como Ecuador.

La revolución del 9 de octubre de 1820 tiene sus antecedentes a partir de 1814 cuando -luego de haber permanecido durante varios años en México, Europa y los Estados Unidos- José de Antepara, José Joaquín Olmedo y José de Villamil -unos antes y otros después- llegaron a Guayaquil para dedicarse con entusiasmo y fervor a hacer conocer a los guayaquileños los nuevos conceptos políticos y las nuevas formas de gobierno que debían regir los destinos de los pueblos libres.

Estos tres patriotas no hablaron de cambiar autoridades como lo había hecho la revolución quiteña del 10 de agosto de 1809, ellos se expresaron en términos de indepen­dencia, de democracia y de República, haciendo conciencia en todos los ciudadanos de que era necesario realizar cambios sustan­ciales en las estructuras políticas y socia­les de los pueblos de la América española.

 

CRONOLOGÍA

La Fragua de Vulcano

El 1 de Octubre de 1820, por la mañana, los próceres José de Villamil y Joly con José de Antepara, tras visitar a los esposos Morlás, acuerdan efectuar un baile. La sugerencia provino de la joven Isabel Morlás, el motivo: el nombramiento de Villamil como procurador general. El baile se celebró en la casa del prócer José de Villamil y de su esposa Ana de Garaycoa y Llaguno, quien participó activamente en su organización. Esta celebración era una forma de distraer la atención para que los patriotas se puedan reunir en secreto y planificar la revolución para declarar la Independencia de la corona española.

 

Patriotas buscan un líder para la Revolución de Octubre

El 3 de Octubre, un grupo de militares y civiles comprometidos con el proceso libertario llegaron a la casa de José Joaquín de Olmedo para proponerle que fuera el líder del movimiento independentista. Olmedo se niega porque considera que la Revolución es de todos, es del Pueblo de Guayaquil. Entonces, decidieron consultar y buscaron alternativas entre el coronel Jacinto de Bejarano, Don José Carbo y Unzueta y el capitán Rafael de la Cruz Ximena. Ellos, sin embargo, coincidieron con la opinión de Olmedo y resolvieron, finalmente, todos actuar en nombre de la Patria.

Denuncian que se está fraguando la Revolución de Octubre En conocimiento de lo que estaba ocurriendo en la ciudad, el párroco español Francisco de Querejasú denuncia desde el púlpito de la iglesia de San Francisco, que se está preparando un levantamiento contra la corona española, provocando la alerta general entre las autoridades.

La ciudad es sitiada por las tropas españolas, reforzadas con personal proveniente de Quito y Lima. Todos los Batallones realistas están en alerta. Mil ciento cincuenta soldados patrullan Guayaquil por tierra. Por el río, junto a la Calle de la Orilla (actual avenida Malecón Simón Bolívar), aprovechando la marea alta, 7 lanchas cañoneras tripuladas por 350 efectivos, vigilan la ciudad.

Se inicia la Revolución del 9 de Octubre de 1820

En la casa de José de Villamil los patriotas resolvieron adelantar las acciones esa misma noche, en aras de no truncar la libertad. El capitán venezolano León de Febres Cordero y sus tropas, a las ocho de la noche del 8 de octubre, se tomaron militarmente el Cuartel de la Brigada de Artillería Española, que contaba con 200 efectivos y se encontraba ubicado en las actuales avenida Pichincha y calle Clemente Ballén, donde luego se levantó el edificio Martín Avilés, que posteriormente tomó el nombre de Hotel Crillón, en el que actualmente funciona parte de la administración municipal.

El capitán venezolano León de Febres Cordero y sus tropas se tomaron militarmente el Batallón Granaderos de Reserva, que contaba con 600 soldados y estaba acantonado parcialmente en el emplazamiento donde ahora se levanta el edificio Valra, en la avenida Malecón Simón Bolívar y calle 10 de Agosto. Participan en la acción el entonces soldado voluntario Abdón Calderón Garaycoa y el militar peruano Gregorio de Escobedo. El resto del Batallón se alojaba en la parte sur de la Casa Consistorial, situada en los terrenos del actual Palacio Municipal.

 

Patriotas apresan al comandante español Benito García del Barrio

El 9 de octubre, el teniente peruano cacique Hilario Álvarez al mando de sus tropas apresa al comandante español Benito García del Barrio en su residencia, quien era la máxima autoridad del cuartel español del Batallón de Caballería Daule.

Al tomarse esta instalación, cayó también el Fuerte Militar San Carlos ubicado al frente del Batallón en la actual avenida Malecón Simón Bolívar y callejón Gutiérrez. A la par, más destacamentos fueron tomados.

A las 5 de la madrugada, desde el balcón de su casa, José de Villamil acompañado del prócer León de Febres Cordero y del pueblo de Guayaquil que se dio cita en el lugar, observaron regocijados la Aurora Gloriosa de la Libertad.

A las 10 de mañana, José Joaquín de Olmedo junto a los patriotas firma el Acta de la Independencia de Guayaquil. En esta primera sesión acordaron “declarar la Independencia, por el voto general del pueblo”, como se lee textualmente en el Acta de Independencia que se redacta en ese mismo momento y es firmada por José Joaquín de Olmedo. Este documento es fiel testimonio de que Guayaquil es libre e independiente por el esfuerzo y el patriotismo de sus hijos, representados magistralmente por los próceres de la Revolución.

 

José Joaquín de Olmedo envía emisarios para dar a conocer la noticia de la libertad

Conquistada la libertad el 9 de Octubre de 1820, José Joaquín de Olmedo, presidente del Gobierno Provisorio de Guayaquil, envió al día siguiente tres comisiones para difundir la buena nueva de la Independencia. El prócer Diego Noboa fue comisionado para difundir la noticia de la libertad a los pueblos de Manabí y al resto de la Provincia Libre de Guayaquil.

Fuente: Guía Ruta Viva de la Independencia

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