Afganistán prohíbe las dotes tradicionales y los costos excesivos en bodas

La regulación no permite a los familiares de la novia pedir o imponer una dote como requisito para la unión, limita el número de asistentes a la ceremonia a 500 personas y prohíbe las fiestas que suelen celebrarse antes y después de la boda, entre otras medidas.

Por Agencias

El Gobierno afgano ha aprobado una nueva legislación matrimonial que prohíbe las dotes y los gastos de bodas excesivos para aliviar los elevados costos financieros que conlleva un matrimonio en Afganistán y que recaen en la familia del novio, informaron hoy a Efe fuentes oficiales.

La ley, que fue aprobada por el Parlamento en 2015 pero entró en vigor el jueves, prohíbe todo tipo de "costes excesivos de las bodas y las dotes", explicó a Efe un portavoz del Ministerio de Justicia afgano, Aman Riziat.

La regulación no permite a los familiares de la novia pedir o imponer una dote como requisito para la unión, limita el número de asistentes a la ceremonia a 500 personas y prohíbe las fiestas que suelen celebrarse antes y después de la boda, entre otras medidas.

El Ministerio de Justicia aseguró en un comunicado que "la nueva ley matrimonial se centra en eliminar costumbres tradicionales y rituales nocivos que van contra los preceptos del Islam".

El presidente de la Comisión de Legislación de la cámara baja del Parlamento, Nazir Ahmad Hanafi, precisó que la ley sí permite la dote islámica conocida como Mahr, que acuerdan los futuros esposos y que se paga a la novia.

"Ese tipo de dotes tradicionales arruinan al novio", sentenció Hanafi.

"Cuando un novio da de comer a 2.000 invitados, significa que está cavando su tumba con sus propias manos. Tiene que trabajar duro durante años en condiciones difíciles para conseguir el dinero con que pagar las deudas que contrajo para la boda", añadió.

Hanafi cree que la nueva ley permitirá casarse a la mayoría de los hombres solteros, que hasta ahora no podían afrontar los elevados costes de la ceremonia.

En Afganistán, la dote es con frecuencia el coste principal de las bodas y en ocasiones obliga a los novios a posponer la ceremonia durante años hasta que consiguen el dinero suficiente, y puede variar desde los 2.000 dólares hasta los 50.000 en las provincias del sur como Helmand, según datos compilados por ONGs.

Con frecuencia, la costumbre de que el hombre pague una dote matrimonial a la familia de la novia no se limita sólo al desembolso económico en el momento de la boda, sino que en los meses e incluso años de compromiso es posible que la mujer y su familia pidan dinero o bienes. EFE

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